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La sequía hunde un 39% la cosecha italiana de cebada cervecera y los rendimientos caen a 37 quintales por hectárea

La producción italiana de cebada cervecera cayó un 39% en 2026 por la sequía y el mal tiempo, con rendimientos de cebada de dos carreras que bajaron de 55 a 37 quintales por hectárea. Los datos los presentaron Coldiretti y el Consorzio Birra Italiana junto a Filiera Agricola Italiana en Terrasini, Sicilia, donde se elaboró por primera vez la cerveza Kidda con cadena totalmente italiana.

La sequía hunde un 39% la cosecha italiana de cebada cervecera y los rendimientos caen a 37 quintales por hectárea

La producción italiana de cebada cervecera cayó un 39% en 2026 por efecto de la sequía y el mal tiempo, según los datos presentados por Coldiretti y el Consorzio Birra Italiana junto con Filiera Agricola Italiana (Fdai). Las cifras se difundieron en un encuentro celebrado en Terrasini, provincia de Palermo, en la planta Bruno Ribadi, y fueron recogidas por Italia a Tavola.

Los rendimientos bajan de 55 a 37 quintales por hectárea

La contracción se concentra en la cebada de dos carreras destinada a la elaboración de cerveza, cuyos rendimientos pasaron de 55 a 37 quintales por hectárea, es decir, de unas 5,5 a 3,7 toneladas por hectárea: alrededor de un tercio menos de producto por unidad de superficie. Coldiretti vincula la caída directamente con los efectos del cambio climático sobre las cosechas.

El descenso del 39% en la producción es mayor que la caída del rendimiento por sí sola, lo que apunta a la superficie sembrada como segunda variable detrás del dato nacional. Para la fase de malteado el límite no es solo el tonelaje, sino la disponibilidad de cebada con características aptas para la maltería, un punto que los organizadores señalaron junto a la pérdida de volumen.

Los costes agravan la caída de rendimientos

La cebada cervecera ya presenta costes de cultivo superiores a la media de los cereales, por lo que una cosecha menor resulta más difícil de absorber. Según Coldiretti, a ello se sumó el encarecimiento de la energía y los fertilizantes, en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas y sus consecuencias sobre el comercio de materias primas.

Menos quintales repartidos entre los mismos costes por hectárea elevan el precio de la materia prima en cada eslabón posterior. Las organizaciones advierten de que, con estos rendimientos, los costes de producción son difíciles de absorber sin repercusiones a lo largo de la cadena, del agricultor a la maltería y a las cervecerías. El problema, tal como se planteó en Terrasini, es doble: la disponibilidad de cebada apta para maltear y la sostenibilidad económica del cultivo.

La primera cocción de Kidda pone a prueba la cadena totalmente italiana

El encuentro de Terrasini fue también la ocasión de la primera cocción de Kidda, una cerveza rubia elaborada con lo que sus promotores describen como una cadena íntegramente italiana. La malta se obtiene exclusivamente de cebada cultivada en Sicilia y el proyecto reúne a Coldiretti, el Consorzio Birra Italiana y Filiera Agricola Italiana a través de la marca Firmato dagli Agricoltori Italiani.

El objetivo declarado es una cadena corta y trazable que conecte a cerealistas, productores de lúpulo y cervecerías locales, uniendo la fase agrícola con el malteado y la elaboración. En Sicilia han crecido en los últimos años las iniciativas de cerveza agrícola y artesanal, y los promotores presentan el proyecto como una forma de vincular la producción cervecera a la agricultura local.

Qué implica el déficit para la cadena

La cadena italiana de cebada cervecera ha ampliado su presencia en el mercado interno en los últimos años y afronta ahora una campaña en la que la disponibilidad de materia prima y su coste se mueven a la vez en la dirección equivocada. Coldiretti y el Consorzio Birra Italiana presentan el retroceso del 39% como una prueba para el sector, no como un episodio aislado, y señalan el clima como factor recurrente en los rendimientos.

Para los compradores las preguntas prácticas son tres: qué parte de la cosecha italiana de 2026 alcanza calidad maltera, qué precios de contrato necesitarán los agricultores la próxima campaña para mantener la superficie de cebada de dos carreras y cómo cubrirán sus volúmenes en un año seco los proyectos basados en el origen cien por cien italiano. La cebada que no cumple las especificaciones suele derivarse a pienso, de modo que el volumen disponible para las malterías se reduce más de lo que sugiere el dato de producción.

Análisis completo del mercado

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