Israel suspende las importaciones de pollo brasileño tras una revisión veterinaria
Israel retiró la autorización al pollo brasileño y excluyó a JBS Ltda Aves de su lista de plantas aprobadas hasta realizar una inspección in situ. La medida bloquea el plan de Baladi y pone en riesgo ingresos previstos de 300-400 millones de séqueles.
La autoridad veterinaria revoca el permiso
El Ministerio de Agricultura de Israel suspendió las importaciones de carne de pollo de Brasil tras revisar el proceso de autorización del país y de una planta avícola brasileña. El director interino de los Servicios Veterinarios, el doctor Sergio Dolev, revirtió la decisión de su antecesor, el doctor Tamir Goshen, y retiró a JBS Ltda Aves de la lista de establecimientos habilitados para abastecer a Israel.
El ministerio señaló que no podía autorizar las compras antes de inspeccionar la línea de producción en funcionamiento y comprobar si las autoridades brasileñas pueden supervisarla conforme a los requisitos israelíes. Atribuyó la decisión a la salud pública y el bienestar animal. Si Brasil solicita reanudar el procedimiento, un equipo veterinario israelí está preparado para realizar una auditoría integral en el país.
Davar informó de que la Unión Europea también prevé prohibir desde septiembre las importaciones de pollo brasileño por temor a que sus mataderos no cumplan las normas occidentales de inspección e higiene. El argumento israelí se centró en la falta de una revisión operativa de la producción y del control del sacrificio kosher.
En riesgo la inversión y el plan de ingresos de Baladi
El giro afecta directamente a la alimentaria israelí Baladi, controlada y dirigida por Erez Dahbani. Según Mako, Baladi invirtió 21 millones de séqueles en la instalación brasileña y esperaba comenzar a importar a mediados de 2025. El permiso original debía abrir el mercado el 16 de junio, informó Davar.
Baladi planeaba traer pollo congelado y deshuesado, principalmente cortes para schnitzel y muslos deshuesados. En su salida a bolsa de 2024 estimó que las compras a Brasil podrían elevar sus ingresos anuales un 10%-15%. Sobre una previsión de facturación de 3.000 millones de séqueles en los próximos años, la planta aportaría 300-400 millones. Baladi también esperaba ser el proveedor brasileño exclusivo durante un periodo de 5 a 15 años.
Tras conocerse la decisión, Baladi comunicó a los inversores que la revocación planteaba problemas jurídicos sustanciales. Afirmó que el permiso anterior siguió un procedimiento profesional ordenado, denunció que no recibió audiencia y anunció acciones legales. Mako indicó que sus acciones habían perdido un 22% en los tres meses anteriores y que la empresa valía 2.100 millones de séqueles en bolsa.
Oferta interna, precios y oposición sectorial
El proyecto afrontaba la oposición de avicultores israelíes, trabajadores de plantas procesadoras y otros participantes del sector. Los productores recurrieron contra el ministerio y Baladi, mientras empleados representados por Histadrut cuestionaron presuntos defectos del examen veterinario preliminar. El Tribunal Supremo había concedido por separado al Gran Rabinato 120 días para abordar el permiso brasileño y las exigencias kosher, aunque la autorización veterinaria también resulta imprescindible.
Israel consumió en 2025 unas 495.000 toneladas de pollo fresco, cerca de 49 kilogramos por habitante, según datos ministeriales citados por Davar. La media de la OCDE fue de 21,9 kilogramos. Las cifras no incluyen todo el consumo de productos avícolas congelados y procesados.
Los precios ya estaban presionados antes de la revocación. Las estadísticas citadas por Davar situaron los precios medios de enero-marzo de 2023 en unos 37,4 séqueles por kilogramo de pechuga, 29 séqueles por kilogramo de cuartos traseros y 21,4 séqueles por kilogramo de pollo fresco entero. El índice israelí de precios de aves y huevos subió alrededor del 11,8% entre 2023 y 2025. Brasil representa el 38% de las exportaciones mundiales de pollo, según Mako; mantenerlo fuera reduciría las opciones de los importadores y protegería a los productores locales frente a un gran competidor de bajo coste.