Irán libera más de 20.000 toneladas de patata para contener los precios
Irán coordina la salida al mercado de más de 20.000 toneladas de patata almacenadas en cámaras frigoríficas de Hamadán. Las autoridades descartan una escasez estructural y atribuyen la brecha entre el campo y las tiendas a la gestión de la oferta y a intermediarios innecesarios.
Más de 20.000 toneladas saldrán al mercado
Las autoridades iraníes coordinan la liberación rápida de más de 20.000 toneladas de patata almacenadas en cámaras frigoríficas de la provincia de Hamadán. La operación busca ampliar la oferta y contener los precios minoristas. Participan la Organización de Mercados de Frutas y Hortalizas de Teherán, la Organización de la Yihad Agrícola de Hamadán y la Organización Central de Cooperativas Rurales de Irán.
Ali Barabari, responsable interino de la Organización Central de Cooperativas Rurales, afirmó que la intervención pretende desinflar lo que las autoridades consideran una burbuja en el mercado de la patata. Según informó la agencia Tasnim, citando al servicio informativo del organismo, las inspecciones detectaron más de 20.000 toneladas acumuladas en cámaras frigoríficas de Hamadán.
La vida útil de la patata almacenada es limitada, por lo que una salida oportuna también permitirá reducir pérdidas y proteger el valor del producto de los agricultores. Barabari señaló que los lotes deben enviarse con rapidez a los mercados de destino para recuperar el equilibrio sin perjudicar a productores ni consumidores.
Las autoridades descartan una escasez
Barabari aseguró que no existe un desabastecimiento fundamental. La cosecha ha comenzado a avanzar con rapidez en Ardabil y Azerbaiyán Oriental, incluida la zona de Sarab, y el ciclo continuará gradualmente hacia Isfahán y Kermanshah. Para las autoridades, el problema reside en la gestión de la oferta y no en el volumen producido.
El funcionario calificó de injustificable la diferencia entre el precio en origen y el precio en las tiendas. En el mercado central de frutas y hortalizas de Teherán, la patata cotizaba dentro de un rango que consideró razonable, entre 57.000 y 67.000 tomanes. El precio final para el consumidor debería mantenerse por debajo de 800.000 riales, equivalentes a 80.000 tomanes, si los comercios respetan el margen autorizado.
Barabari atribuyó los precios especialmente elevados en algunas zonas, sobre todo en el norte de Teherán, a una intermediación innecesaria. La respuesta oficial se centra así en elevar el volumen disponible y acortar la cadena de suministro, no en compensar una falta de producción.
Más oferta y vigilancia del mercado
El programa reúne a la administración municipal de los mercados de Teherán, las autoridades agrícolas de Hamadán, asociaciones especializadas de productores de patata, cooperativas rurales y el organismo estatal encargado de sancionar infracciones comerciales y de precios. Las autoridades también pidieron a la Cámara de Gremios y a las asociaciones minoristas que vigilen el cumplimiento de los márgenes permitidos.
Barabari indicó que el mercado mayorista de Teherán ya recibió volúmenes adecuados durante los últimos días. A su juicio, la estabilización de los precios debería hacerse visible en un plazo muy breve. No se comunicó un calendario preciso para distribuir las existencias almacenadas.
El resultado dependerá de la rapidez con que la mercancía de Hamadán llegue a los principales centros de consumo y de que la reducción mayorista se traslade a las tiendas. Para los agricultores, una venta ordenada puede evitar deterioros y liquidaciones forzosas. Para mayoristas y minoristas, el aumento de la oferta y la supervisión limitarán el margen para aplicar recargos superiores al objetivo oficial. La medida se dirige al mercado interno y el informe no anunció cambios en las importaciones o exportaciones de patata.