Irán busca exportar más de 40.000 toneladas de aceituna mientras Tarom sigue vendiendo en bruto
El presidente del Consejo Nacional del Olivo de Irán afirmó que las exportaciones pasarán de las 20.000 toneladas actuales a más de 40.000 en los próximos años. En la provincia de Zanjan, con una cosecha prevista de 55.000 toneladas, operan 33 plantas conserveras y 14 almazaras, pero la venta sigue siendo mayoritariamente a granel.
Irán prevé más que duplicar sus exportaciones de aceituna y pasar de las 20.000 toneladas anuales actuales a más de 40.000 toneladas, según declaró el presidente del Consejo Nacional del Olivo de Irán en unas declaraciones recogidas por la agencia IRNA. El responsable vinculó el objetivo a la planificación ya realizada y a las medidas de facilitación del Gobierno, y situó el aumento en los próximos años, no en una sola campaña.
El objetivo llega a un sector cuya principal base productiva sigue vendiendo buena parte de la cosecha sin transformar. El distrito de Tarom, en la provincia de Zanjan, la primera zona olivarera del país, continúa en la encrucijada entre la exportación y la venta en bruto, según un reportaje del Club de Jóvenes Periodistas basado en una entrevista realizada por la agencia Tasnim.
Objetivo nacional: de 20.000 a 40.000 toneladas
La cifra citada por IRNA abarca las exportaciones iraníes de aceituna en todas sus formas. La información no precisa un plazo para alcanzar las más de 40.000 toneladas, ni el reparto por mercados de destino, ni la proporción entre producto a granel y envasado.
La posición de Tarom en esa cadena descansa en el clima. El distrito se sitúa en un microclima mediterráneo singular, encerrado por las montañas del Alborz, se riega con el caudal del río Qezel Ozan y se beneficia de una diferencia térmica estacional que permite cultivar varias variedades de aceituna, informa el Club de Jóvenes Periodistas. Una parte considerable de la materia prima de las grandes conserveras y almazaras del país procede de estos olivares, y el cultivo se describe como la columna vertebral del empleo local: los ciclos de plantación, cuidado, recolección y transformación ocupan cada año a miles de trabajadores de la zona.
Zanjan prevé una cosecha de 55.000 toneladas
Mozaffar Yousefipour, adjunto de desarrollo comercial e industrias de transformación de la organización Yihad Agrícola de la provincia de Zanjan, declaró a Tasnim que se prevén 55.000 toneladas de aceituna en la provincia y que los programas de exportación se elaboraron hace varios meses tanto en el distrito de Tarom como a nivel provincial. Los contactos de los comerciantes locales con compradores de mercados objetivo como Irak, Rusia y Armenia sostienen la previsión de un aumento de las exportaciones de hasta el 10 %.
Es un paso mucho menor que la duplicación descrita en el plano nacional. Además, solo la cosecha provincial, 55.000 toneladas, supera todo el objetivo nacional de exportación de más de 40.000 toneladas, lo que indica qué parte de la producción iraní se absorbe en el mercado interno o circula por canales ajenos a la estadística exportadora.
La capacidad de transformación no es el límite declarado
Preguntado por si la venta en bruto beneficia a los olivareros una vez abiertas las vías de exportación, Yousefipour detalló la base de transformación autorizada en la provincia:
- 33 plantas de aceituna de conserva con licencia de explotación de la Yihad Agrícola, con una capacidad conjunta de 19.000 toneladas y una absorción de materia prima de 15.000 toneladas;
- 14 almazaras con una capacidad declarada de producción de aceite de oliva de 26.000 toneladas y una absorción de materia prima de 89.000 toneladas;
- una previsión de producción provincial de 55.000 toneladas de aceituna.
Sobre esa base, afirmó, no existe una carencia relevante de transformación en el segmento del olivar. Los obstáculos que señala el reportaje del Club de Jóvenes Periodistas están en otro punto: la debilidad de las infraestructuras modernas de marca, la dependencia tradicional de los intermediarios en la venta y la necesidad de modernizar las industrias de transformación. El resultado es que los olivareros y los productores locales se quedan con una parte menor del valor añadido final. La gestión óptima de los recursos hídricos ante el cambio climático se considera crítica para mantener la productividad de los olivares existentes.
Precios, licencias y la brecha de valor añadido
Los precios en campo suben. Yousefipour indicó que a partir de la semana siguiente el precio se situará en 125.000 tomanes, el mismo nivel al que se vendió el producto a pie de olivar el día anterior, y que el precio actual en campo equivale aproximadamente a 2,5 veces el coste de producción. Calificó ese nivel de razonable, señaló que se podrán articular compras concertadas si hiciera falta y añadió que la actividad de las unidades de producción y transformación determinará el volumen exportado y acabará apoyando los precios.
Existen las dos licencias de exportación: la de producto a granel, conocida localmente como exportación en barril, y la de producto envasado. Yousefipour señaló que la exportación en barril no aporta un valor añadido elevado y que el objetivo es que la mayor parte de la cosecha provincial salga en latas y envases de consumo. En Tarom se prevé trabajar la marca para que el producto llegue a los mercados de consumo nacional e internacional. Un envasado avanzado, la tecnología aplicada a los subproductos y unas vías de exportación más ágiles podrían convertir al distrito en un polo exportador de aceituna en Oriente Medio, según el Club de Jóvenes Periodistas.