El consumo de pollo cae en Irán ante la fuerte subida de los precios
El consumo per cápita de pollo en Irán ha disminuido más de un 25 % en seis años por el fuerte encarecimiento del producto. La caída continuó pese al apoyo alimentario y generó un desequilibrio entre oferta y demanda.
El apoyo alimentario no frena la caída
El consumo per cápita de pollo en Irán ha descendido con fuerza debido a que el aumento de los precios reduce el poder adquisitivo de los hogares. El resultado es un desequilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado avícola nacional. Según Vista, la federación avícola del país situó la caída entre el 25 % y el 30 %, aunque el pollo fue incluido en el programa de apoyo alimentario en 1405.
La contracción es especialmente relevante porque el pollo constituye una fuente esencial de proteína animal para las familias iraníes. Representa el 97 % de la carne incluida en la cesta de consumo de los hogares. El Ministerio de Agricultura señala además que su consumo per cápita triplica el de carne roja. No se trata, por tanto, de un cambio en una categoría secundaria, sino de una pérdida de acceso a un alimento básico.
El consumo per cápita baja de los niveles anteriores
Los datos oficiales citados por Vista muestran que el consumo anual de pollo cayó desde unos 32 kilogramos por persona en 1399 hasta aproximadamente 24 kilogramos en 1404. La reducción supera el 25 % en seis años. La Asociación de Criadores de Pollos de Engorde ofrece una estimación aún menor y sitúa el consumo por debajo de 21 kilogramos por persona.
La diferencia entre la cifra oficial de unos 24 kilogramos y la estimación sectorial inferior a 21 kilogramos genera incertidumbre sobre la magnitud exacta de la caída. Sin embargo, ambos datos reflejan la misma tendencia: los hogares compran considerablemente menos pollo. El descenso del 25 %-30 % comunicado por la federación avícola en 1405 indica que la contracción continuó incluso después de asignarse la ayuda alimentaria.
La escalada de precios rompe el equilibrio
El descenso del consumo coincidió con un fuerte encarecimiento del pollo tras la eliminación del tipo de cambio preferencial en 1404. Vista informa de que el precio medio pasó de 100.000 tomanes por kilogramo a más de 270.000 tomanes. La subida continuó en 1405 y el precio actual ronda los 360.000 tomanes por kilogramo.
Con esos precios, el pollo se ha encarecido en 260.000 tomanes por kilogramo desde el comienzo de 1404 y ahora cuesta 3,6 veces más que su anterior promedio. Vista describe el aumento acumulado como cercano al 350 %. Con independencia del método utilizado para calcular el porcentaje, el incremento superó ampliamente la caída del consumo y añadió presión a los presupuestos alimentarios.
Para los productores y procesadores avícolas, la debilidad del consumo eleva el riesgo de que la producción supere el volumen que el mercado interno puede absorber a los precios actuales. Los comerciantes y minoristas también afrontan un entorno más difícil, ya que nuevas subidas podrían reducir aún más la demanda. El apoyo alimentario no ha evitado la caída del consumo per cápita, lo que indica que su cuantía o cobertura no bastaron para compensar el encarecimiento. Recuperar el equilibrio dependerá de la evolución del poder adquisitivo, los precios y la producción.