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Irán autoriza la importación de hasta 500.000 toneladas de trigo forrajero

Irán retiró el trigo forrajero de una categoría de mercancías vetadas y autorizó importaciones de hasta 500.000 toneladas antes de que termine 1405. La medida busca cubrir parte del déficit de cebada y contener los costes de alimentación animal, aunque dependerá de la asignación de divisas, las entregas y el precio de distribución.

Irán autoriza la importación de hasta 500.000 toneladas de trigo forrajero

Irán elimina la barrera a la importación

Irán reabrió su mercado al trigo forrajero y autorizó la compra de hasta 500.000 toneladas antes del cierre del año iraní 1405. Según Vana News, la Organización de Promoción del Comercio de Irán comunicó el cambio a las aduanas y a la red comercial mediante una directiva fechada el 4 de shahrivar de 1405.

La partida arancelaria 10011910, correspondiente al trigo forrajero, salió del grupo de mercancías 4. Los productos incluidos en ese grupo no pueden completar normalmente el registro de pedidos ni entrar en el país. La reclasificación permite ahora solicitar el registro, la asignación de divisas y el despacho aduanero. El trigo forrajero recibió la prioridad cambiaria 21, y las compras deberán respetar el límite de divisas del Ministerio de Agricultura sin generar compromisos financieros adicionales para el Estado.

Una alternativa ante la escasez de cebada

La política amplía las materias primas disponibles para los productores iraníes de ganado y aves. La cebada, el maíz y la harina de soja figuran entre los principales insumos del sector, pero las restricciones recientes en la oferta de cebada forrajera y el mayor coste de comprar cereal en el mercado mundial llevaron al Gobierno a buscar alternativas.

Mohammad Jafari, secretario de la Asociación Iraní de Cereales, había señalado que la importación de trigo forrajero entró en fase de ejecución con un precio máximo en divisas de 235 € por tonelada. El cereal cubrirá parte del déficit de cebada en las raciones ganaderas y avícolas. El trigo aporta energía como la cebada, pero no permite una sustitución directa en proporción uno a uno: su uso debe ajustarse a la especie y al equilibrio de proteína, energía, almidón y fibra de la dieta.

Según el mecanismo anunciado anteriormente, las empresas autorizadas podrán importar el cereal al tipo de referencia establecido. Después se distribuirá mediante el sistema Bazargah entre ganaderos, avicultores y cadenas integradas de producción. El trigo forrajero importado no podrá mezclarse con trigo nacional ni desviarse hacia otros sectores, especialmente la cadena de harina y pan.

Un volumen limitado que puede servir de colchón

El límite de 500.000 toneladas es relevante, pero modesto frente al conjunto del mercado iraní de piensos. Vana News cita datos del departamento de producción ganadera del Ministerio de Agricultura según los cuales Irán importó el año anterior unos 18 millones de toneladas de insumos, incluidos cerca de 10,5 millones de toneladas de cebada, 4,5 millones de toneladas de harina de soja y casi 3,5 millones de toneladas de maíz. El consumo total de alimento animal, incluidos forrajes y granos, se estimó en unos 70 millones de toneladas. Por separado, operadores comerciales calculan en alrededor de 17 millones de toneladas las importaciones anuales de insumos y oleaginosas.

El volumen autorizado no transformará por sí solo el mercado. Sin embargo, puede actuar como sustituto y reserva reguladora durante episodios de escasez. Si los cargamentos llegan según lo previsto, los productores que utilicen trigo necesitarán menos cebada, lo que podría frenar nuevas subidas de su precio cuando la oferta sea limitada.

El efecto sobre la carne dependerá de la ejecución

El resultado dependerá de la rapidez del registro de pedidos y la asignación de divisas, la llegada de los buques, los costes de transporte y despacho, el precio final en Bazargah y las cantidades adjudicadas a cada productor. La cotización mundial del trigo y el tipo de cambio disponible para el importador también determinarán el coste en las explotaciones.

El pienso representa una parte importante del coste de producir carne, pollo, huevos y lácteos. Un suministro de cereal más fiable puede reducir el riesgo de compra y contener el aumento de los costes, pero no garantiza una caída inmediata de los precios minoristas. Los salarios, la energía, el transporte, los medicamentos, las vacunas, la mortalidad animal, el capital circulante y la distribución también influyen en el precio al consumidor.

La medida se limita al trigo forrajero y no supone una apertura general para el trigo de molienda ni el abandono de la producción nacional. Las autoridades agrícolas han previsto una cosecha iraní superior a 12 millones de toneladas en 1405. Los indicadores clave serán ahora el volumen realmente importado, el precio de venta en Bazargah y la reacción de las cotizaciones de la cebada y otros insumos.

Análisis completo del mercado

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