La industria láctea iraní alerta contra un choque de precios tras caer el consumo un 10%
La industria láctea de Irán afronta mayores costes de producción, una caída aproximada del 10% en el consumo interno y un posible retroceso de las exportaciones. La asociación sectorial advierte que otro choque de precios podría debilitar aún más la demanda.
Los costes suben mientras la demanda baja
La industria láctea iraní ha pedido evitar otro choque de precios mientras los productores afrontan mayores costes y una demanda decreciente. Según ISNA, el portavoz de la Asociación de Industrias Lácteas de Irán afirmó que el consumo nacional de lácteos ha caído alrededor de un 10% y que las exportaciones también podrían estar disminuyendo.
La advertencia llega tras un aumento considerable del coste de la leche cruda, el principal insumo de la mayoría de los procesadores. El portavoz indicó que su precio había subido desde los 23.000 tomanes durante el último año. La información disponible no precisa el precio actual, pero califica de significativo el incremento de los costes de producción.
Una leche cruda más cara eleva el coste de producir leche de consumo, yogur, queso y otros derivados. Las empresas deben absorber una parte del incremento o trasladarlo a los compradores. La asociación considera que otra subida abrupta de los precios minoristas resultaría perjudicial mientras la demanda de los hogares ya está bajo presión.
La caída del consumo limita las subidas
Una contracción cercana al 10% del consumo interno es relevante para una industria que depende de las compras frecuentes de los hogares. Reduce el volumen sobre el cual los procesadores pueden repartir sus costes operativos y puede intensificar la competencia entre marcas, especialmente cuando los consumidores son sensibles a nuevos aumentos.
El llamamiento de la asociación a recuperar la demanda muestra que el problema no se limita al coste de la leche en origen. Productores y procesadores también necesitan suficientes ventas para operar sus plantas con eficiencia. Si los precios minoristas suben por encima de la capacidad de compra de los consumidores, la demanda puede debilitarse todavía más y dejar menos opciones para compensar el encarecimiento de los insumos.
La presión también puede trasladarse hacia el inicio de la cadena. Una menor compra de leche por parte de las plantas afectaría a los ganaderos, mientras que los descuentos para proteger las ventas reducirían los márgenes de procesamiento. El informe no ofrece cifras de producción, inventarios o rentabilidad, por lo que todavía no es posible cuantificar estos efectos.
Las exportaciones aportan menos apoyo
Las exportaciones suelen ofrecer una salida alternativa cuando disminuye el consumo nacional. Sin embargo, el portavoz señaló una posible caída de los envíos al exterior, lo que sugiere que la demanda extranjera quizá no compense por completo la contracción interna. ISNA no especifica volúmenes, mercados de destino ni el periodo al que corresponde el descenso.
La combinación de mayores costes de la leche cruda, un consumo interno aproximadamente un 10% menor y unas exportaciones potencialmente más débiles deja poco margen para otro choque de precios. Los ganaderos necesitan precios que cubran la producción, los procesadores deben proteger sus márgenes y el uso de capacidad, y los consumidores siguen condicionados por la asequibilidad. La advertencia se centra así en el ritmo y la magnitud de los ajustes: sin una recuperación de la demanda, otra subida brusca agravaría la presión sobre toda la cadena láctea.