Indonesia impulsa la transformación de yuca para alimentos y bioetanol E10
La Sociedad Indonesia de la Yuca promueve el procesamiento biotecnológico, la capacitación agrícola y las alianzas comerciales para ampliar el uso de la yuca. Estima que producir 1,5 millones de kilolitros de bioetanol para un programa E10 exigiría unas 520.000 hectáreas.
La asociación apunta al procesamiento industrial
La Sociedad Indonesia de la Yuca, conocida como MSI, quiere llevar este cultivo más allá de su función tradicional como materia prima alimentaria sin transformar y desarrollar su procesamiento industrial a gran escala mediante biotecnología. La organización considera que la yuca es un producto estratégico para el abastecimiento alimentario y la bioenergía de Indonesia ante los riesgos climáticos y la elevada dependencia de las importaciones.
Arifin Lambaga, presidente de MSI durante 2021-2025 y reelegido por aclamación para 2025-2030, afirmó que la industria ya ha avanzado hacia el procesamiento y ahora debe reforzar el cultivo. Durante el cuarto congreso nacional de MSI, celebrado en Bogor el 29 de julio de 2026, señaló que la preparación del sector agrícola y un marco regulatorio completo son condiciones esenciales para desarrollar el potencial de la yuca.
La iniciativa abarca dos mercados distintos. En alimentación, MSI busca incorporar más yuca a productos procesados con demanda comercial estable. En energía, considera el cultivo una posible materia prima para el programa nacional de mezcla de bioetanol. Ambos usos requieren un suministro fiable, mejores prácticas agrícolas y compradores capaces de absorber producción a gran escala.
La demanda de E10 expone el reto de la tierra
El director ejecutivo de MSI, Achmad Rachman, dijo que un esquema de mezcla E10 necesitaría aproximadamente 1,5 millones de kilolitros de bioetanol. Según el coeficiente utilizado por la asociación, hacen falta 6-7 kilogramos de raíces de yuca para producir 1 litro de bioetanol. Sobre esa base, MSI calcula que el programa requeriría alrededor de 520.000 hectáreas cultivadas.
La necesidad de tierra también es considerable para una sola planta. Rachman indicó que una instalación con capacidad para 50.000 litros diarios de bioetanol precisaría un suministro anual garantizado procedente de 4.000-5.000 hectáreas de yuca. La inversión industrial queda así vinculada directamente a la asignación de tierras, el rendimiento agrícola y unos acuerdos de compra fiables.
MSI no facilitó costes de inversión, calendarios de construcción ni una previsión nacional de producción. Sus cifras muestran, no obstante, el grado de coordinación necesario antes de que el etanol de yuca pueda abastecer los volúmenes de E10. Las plantas necesitan un flujo previsible de materia prima, mientras que los agricultores requieren compromisos creíbles de compra antes de ampliar la superficie. La regulación también determinará cómo se organizan el suministro, la mezcla y el acceso al mercado.
La capacitación y las alianzas respaldan la demanda alimentaria
En el sector alimentario, MSI está mejorando su base de datos de microempresas y pequeñas y medianas empresas, y ya ha capacitado en cultivo a 5.000 participantes. La asociación prevé reproducir el programa en otros centros productores. También colabora con la empresa pública de logística alimentaria Perum Bulog para desarrollar arroz de yuca y busca alianzas con minoristas y compañías privadas que compren la cosecha de los agricultores locales.
MSI citó sus acuerdos con la red hotelera Accor y con una industria procesadora de Salatiga, donde la absorción de materia prima puede alcanzar 10 toneladas diarias. Es una cifra pequeña frente a los volúmenes de un programa nacional de etanol, pero permite probar sistemas de compra, normas de calidad y mercados para alimentos procesados. La asociación también refuerza su organización territorial y ha constituido nueve juntas regionales, desde Aceh y Lampung hasta la Regencia de Bogor. Su función será acompañar el desarrollo del cultivo y conectar los programas agrícolas con procesadores y compradores.