Indonesia pide más molinos arroceros modernos para reducir pérdidas
El Ministerio de Agricultura de Indonesia reclama más molinos integrados y avanzados ante pérdidas de arroz con cáscara de hasta el 30 %. Una nueva planta en Mojokerto procesa 30 toneladas por hora con mermas inferiores al 5 %.
El ministerio apunta a pérdidas de hasta el 30 %
Indonesia necesita más molinos arroceros modernos y dotados de tecnología avanzada para reducir sus elevadas pérdidas poscosecha, afirmó el ministro de Agricultura, Suswono, durante la inauguración de una planta integrada en Mojokerto, Java Oriental. Según ANTARA, las pérdidas en la cadena del arroz con cáscara pueden alcanzar el 30 %, lo que reduce el volumen disponible para la venta y perjudica la rentabilidad de la producción nacional.
Suswono señaló las pérdidas poscosecha como uno de los factores que limitan la competitividad de los sectores alimentario y agrícola de Indonesia, especialmente en el sudeste asiático. También mencionó las restricciones de productividad y la escasez de tierras agrícolas. El ministerio ha estado rehabilitando molinos pequeños y medianos, pero el titular de Agricultura sostuvo que esa labor no basta sin una modernización más amplia y un mayor uso de tecnología poscosecha.
La iniciativa también está vinculada a los preparativos de Indonesia para la Comunidad Económica de la ASEAN y el mercado libre regional, cuyo comienzo estaba fijado para el 31 de diciembre de 2015. Una mayor capacidad integrada podría elevar el rendimiento industrial, estabilizar la calidad y mejorar la posición comercial de los procesadores nacionales frente a los proveedores de arroz de otros países de la región.
La molienda de Java Oriental sigue fragmentada
Java Oriental muestra la magnitud del reto. La provincia, una de las mayores zonas arroceras de Indonesia, contaba con 27.607 molinos, pero solo 417 estaban clasificados como grandes instalaciones, según el vicegobernador Syaifullah Yusuf. Estos representaban el 1,5 % del total provincial. Unas 25.525 unidades, o el 95,5 %, eran pequeñas, mientras que 1.665, aproximadamente el 6 %, eran medianas.
Los porcentajes publicados por ANTARA se solapan al compararlos con el total, pero el panorama central es inequívoco: los pequeños operadores dominan el procesamiento. Esta estructura fragmentada hace necesaria la cooperación entre plantas industriales, asociaciones de agricultores y molinos locales. Syaifullah pidió a la nueva empresa que trabaje con los grupos de productores, compre su arroz con cáscara y colabore con los pequeños molinos de Java Oriental.
Java Oriental aporta actualmente alrededor del 17 % de la producción nacional de arroz de Indonesia. El vicegobernador afirmó que el proyecto de Lumbung Padi Indonesia debería aumentar la producción provincial y, al mismo tiempo, mejorar los ingresos de los agricultores mediante relaciones comerciales beneficiosas para ambas partes.
La nueva planta combina escala y agricultura por contrato
El molino integrado pertenece a PT Lumbung Padi Indonesia, fundada por Rachmat Gobel y Fara Luwia en colaboración con el fabricante japonés de maquinaria agrícola Satake. La instalación puede procesar 30 toneladas de arroz con cáscara por hora, equivalentes a 150.000 toneladas anuales de arroz seco recién cosechado. El presidente comisario de LPI, Rachmat Gobel, aseguró que la empresa compraría la cosecha de los agricultores a precios de mercado, tanto para apoyar a los productores como para garantizar el abastecimiento continuo de la planta.
La presidenta directora de LPI, Fara Luwia, afirmó que las pérdidas del nuevo molino eran inferiores al 5 %, frente al nivel nacional de hasta el 30 % citado por el ministro. La compañía practica agricultura por contrato con grupos de productores para asegurar la materia prima y les ofrece orientación destinada a mejorar la calidad de las cosechas. LPI produce arroz prémium y planea convertir la operación en una industria arrocera integrada sin residuos, con derivados como aceite y fideos de arroz. El proyecto permitirá comprobar si la tecnología avanzada, las compras estables y la asistencia al agricultor pueden elevar simultáneamente el rendimiento y el valor del producto en el sector arrocero indonesio.