Indonesia incauta importaciones ilegales de arroz, sal y ropa usada por Rp27.339 millones
La aduana indonesia realizó cuatro operativos sobre 30 contenedores de arroz y sal y 1.435 fardos de presunta ropa usada. Las mercancías, incautadas entre agosto y septiembre de 2026, tenían un valor conjunto estimado de Rp27.339 millones.
Cuatro operativos contra cargas declaradas falsamente
La Dirección General de Aduanas e Impuestos Especiales de Indonesia informó de cuatro operativos sobre importaciones de arroz, sal y presunta ropa usada con un valor conjunto estimado de Rp27.339 millones. Según Republika, las actuaciones se realizaron entre agosto y septiembre de 2026 en el puerto de Tanjung Perak, una zona franca de Bogor, las aguas de Gosong Bunga-Bunga en el estrecho de Malaca y el puerto de Tanjung Priok.
Aduanas retuvo 30 contenedores con arroz y sal que presuntamente no coincidían con sus declaraciones de importación, además de 1.435 fardos de posible ropa usada. Las autoridades están tramitando las pruebas conforme a la legislación vigente y continúan la investigación en coordinación con la policía y la fiscalía, informó Liputan6.
Arroz y sal presuntamente ocultos como productos químicos
El primer operativo afectó a 15 contenedores declarados como 412,5 toneladas de cloruro de amonio procedente de India. El envío, declarado por PT TI, fue detenido en el puerto de Tanjung Perak, en Surabaya, el 19 de agosto de 2026. La inspección física y las pruebas del Laboratorio de Aduanas de Surabaya identificaron en su lugar 202.450 kilogramos de arroz y 211.000 kilogramos de sal. La carga fue valorada en unos Rp7.853 millones.
La información obtenida a partir de ese caso llevó a Aduanas a inspeccionar un envío similar en Bogor el 7 de septiembre de 2026. La mercancía, importada desde India por PT ILW, había sido declarada como 420.000 kilogramos de sal química de baja calidad para el curtido de cuero y viajaba en otros 15 contenedores. Los agentes hallaron 194.900 kilogramos de arroz y 225.400 kilogramos de material que se sospecha era sal. Su valor estimado ascendió a Rp8.006 millones.
En conjunto, ambos casos sumaron 397.350 kilogramos de arroz y 436.400 kilogramos de sal. El director general de Aduanas, Djaka Budi Utama, dijo que los agentes habían encontrado indicios de declaraciones falsas, incluidos intentos de engañar a los inspectores mediante el embalaje y la colocación de las mercancías. Las autoridades no han anunciado conclusiones judiciales definitivas contra las empresas citadas en las declaraciones.
El Gobierno señala riesgos para los mercados protegidos
El ministro de Finanzas, Suahasil Nazara, afirmó durante una rueda de prensa celebrada en la sede de Aduanas en Yakarta el 22 de septiembre de 2026 que las importaciones ilegales de arroz podían debilitar la política indonesia de autosuficiencia alimentaria. Señaló que el arroz nacional está sujeto a controles de producción, almacenamiento y venta, mientras que una carga no declarada no ofrece las mismas garantías sobre transporte, envasado o calidad.
El Gobierno también relacionó las incautaciones con la protección de productores y consumidores nacionales. Liputan6 informó que los funcionarios consideran el arroz importado ilegalmente una amenaza para los agricultores locales porque la oferta sin licencia puede alterar los precios del producto nacional. Suahasil añadió que las importaciones de presunta ropa usada pueden perjudicar a los sastres, fabricantes textiles y proveedores de la industria textil de Indonesia, además de plantear riesgos sanitarios inciertos para los consumidores.
Los casos muestran cómo los importadores pueden combinar descripciones arancelarias incorrectas con ocultamiento físico para introducir bienes de consumo regulados a través de canales logísticos formales. Para los productores de arroz y sal, la incautación retira una oferta no registrada que habría competido al margen de los controles indonesios. Para los importadores y procesadores legales, la investigación anticipa un mayor escrutinio de la descripción, el uso industrial declarado, el embalaje y la composición de laboratorio, sobre todo cuando se presentan alimentos como insumos químicos.