Icomex afronta la prueba de liquidez para ampliar la influencia de Indonesia sobre los precios
Indonesia proyecta lanzar Icomex para crear precios nacionales de referencia del níquel, el aceite de palma y el carbón. Su influencia internacional dependerá de la liquidez, la credibilidad y la participación de operadores nacionales y extranjeros.
Indonesia busca más influencia en la formación de precios
Indonesia planea crear la Bolsa de Minerales y Productos Estratégicos, denominada BMKS o Indonesia Commodity Exchange (Icomex), cuyo inicio de operaciones está previsto para el 1 de enero. La iniciativa forma parte de los esfuerzos del presidente Prabowo Subianto para reforzar la supervisión del comercio de productos estratégicos, junto con la consolidación de las exportaciones mediante PT Danantara Sumber Daya Indonesia.
El Gobierno pretende que la bolsa sustente precios indonesios de referencia para el níquel, el aceite de palma y el carbón. Aunque el país figura entre los mayores productores mundiales de estas materias primas, los precios de varios productos nacionales todavía siguen referencias establecidas en bolsas extranjeras. Un indicador local también podría servir como base de valoración para las autoridades fiscales y aduaneras.
La infraestructura por sí sola no dará relevancia internacional a esos precios. Sardjito, elegido para dirigir la supervisión de BMKS en la Autoridad de Servicios Financieros, afirmó durante una evaluación parlamentaria el 24 de agosto que la bolsa debe inspirar confianza desde su primera operación, aunque todavía no sea grande el día de su apertura.
El aceite de palma revela el problema de participación
El mercado existente de aceite de palma muestra la dificultad de trasladar a una bolsa el comercio bilateral ya establecido. Según CNA, solo unas 50 de las aproximadamente 2.000 empresas palmeras de Indonesia estaban registradas en la Indonesia Commodity and Derivatives Exchange. Las operaciones de aceite de palma crudo alcanzaron apenas unos 2,69 billones de rupias en 2025, frente a exportaciones totales valoradas en 511 billones de rupias.
Algunas empresas consideran más baratos y prácticos los acuerdos bilaterales porque la negociación bursátil incorpora costes de afiliación, operación y compensación. Eddy Martono, presidente de GAPKI, explicó que no todos los productores de aceite de palma crudo son exportadores y que algunos lotes resultan demasiado pequeños para exportarlos de forma rentable. Los acuerdos directos entre empresas también permiten anticipos, incluido el pago de hasta el 100 % antes de la entrega en operaciones al contado.
Eddy sostuvo que Indonesia ya influye en los precios mundiales al ser tanto el mayor productor como el mayor consumidor de aceite de palma. El mandato de biodiésel eleva la demanda interna y afecta a la oferta mundial. Sin embargo, los precios siguen vinculados a la oferta y demanda global de los distintos aceites vegetales competidores. Advirtió que obligar a negociar todo el aceite de palma crudo en una bolsa podría presionar los precios nacionales y, finalmente, el precio de los racimos de fruta fresca que reciben los agricultores.
La liquidez decidirá la aceptación internacional
El economista de INDEF Eko Listiyanto declaró a Katadata que contar con un precio nacional de referencia no convierte al país en proveedor de un indicador mundial. Los operadores internacionales deben utilizar ese precio en transacciones reales. Icomex necesita, por tanto, una amplia base de participantes, incluidas empresas extranjeras, además de instituciones creíbles, negociación transparente y prácticas acordes con las normas internacionales.
Eko señaló que la negociación obligatoria podría generar actividad inicial, pero primero deben reforzarse las instituciones y atenderse las necesidades de compradores y vendedores. El desempeño de los primeros cinco años debería medirse mediante los objetivos de contratación, la liquidez y la diversidad geográfica de los participantes. Nafan Aji Gusta, analista sénior de Mirae Asset Sekuritas, también describió el precio indonesio de referencia como un posible primer paso, no como una vía automática hacia el liderazgo mundial. Para productores, procesadores y operadores, la prueba será si Icomex ofrece suficiente volumen y confianza para respaldar contratos, coberturas y valoraciones de materias primas.