Indonesia apuntó a ampliar sus exportaciones de aceite de palma a Pakistán
Indonesia identificó a Pakistán como mercado potencial para vender más aceite de palma crudo y refinado tras reabrir sus exportaciones de aceite comestible. Un programa temporal asignó 1 millón de toneladas de CPO, RBDPO y aceite de cocina usado entre el 7 de junio y el 31 de julio de 2022.
Las exportaciones reabrieron al mejorar el suministro interno
Indonesia buscó ampliar las exportaciones de aceite de palma crudo y aceite de palma para cocinar a Pakistán después de determinar que el mercado interno estaba suficientemente abastecido, según ANTARA. El ministro de Industria, Agus Gumiwang Kartasasmita, presentó a Pakistán como un destino potencial durante una reunión en Yakarta con el ministro pakistaní de Industrias y Producción, Syed Murtaza Mahmud.
El Gobierno indonesio había decidido reabrir las exportaciones de aceite comestible al constatar una oferta interna adecuada y una caída del precio del producto vendido a granel. El abastecimiento y la asequibilidad para los consumidores locales habían sido la prioridad. La reapertura ofreció a productores y comerciantes otra salida para sus existencias, mientras que Pakistán aportaba la demanda de un gran mercado de aceites comestibles.
El programa temporal abarcó 1 millón de toneladas
Entre el 7 de junio y el 31 de julio de 2022, el Gobierno aplicó un programa para acelerar mediante exportaciones la distribución de aceite de palma crudo, aceite de palma refinado, blanqueado y desodorizado, y aceite de cocina usado. La medida pretendía optimizar y estabilizar la producción y las cadenas comerciales de CPO, RBDPO y UCO. Estaba abierta a todos los exportadores y fijó una asignación total de 1 millón de toneladas. Cada participante recibió cupos en múltiplos de al menos 10 toneladas.
Agus afirmó que la regulación podía acelerar las importaciones pakistaníes de CPO y sus derivados. Una vez cubiertas las necesidades internas, las refinerías y los grupos de plantaciones indonesios ganaban flexibilidad para colocar en el exterior productos crudos y procesados. Los compradores pakistaníes podían ampliar sus opciones tanto para adquirir materia prima como aceite de palma terminado. ANTARA no indicó un objetivo de ventas específico para Pakistán, el valor de contratos ni un calendario de entregas.
El comercio bilateral respalda la iniciativa
Indonesia también pretendía avanzar en la negociación del Acuerdo de Comercio de Bienes Indonesia-Pakistán, conocido como IP-TIGA. El Gobierno enmarcó la cooperación industrial y comercial en la recuperación económica posterior a la pandemia. Agus señaló al aceite de palma y al aceite de palma crudo como los productos indonesios con mayor potencial exportador en Pakistán. Otros bienes prioritarios eran la fibra cortada de rayón viscosa, automóviles y otros vehículos, cajas de cambios y sus piezas, y papel y cartón sin estucar.
ANTARA informó que el comercio bilateral total creció un 6,65% entre 2017 y 2021 y un 41,77% durante 2021-2022. La publicación cifró el intercambio de 2021 en 3.900 millones de dólares, incluidos 3.800 millones de dólares de exportaciones indonesias y 185 millones de dólares de importaciones desde Pakistán, con predominio de productos no petroleros y gasíferos. El mismo texto citó después un valor de 3.600 millones de dólares para 2021 sin explicar la diferencia. Indonesia había mantenido un saldo comercial positivo durante los cinco años anteriores.
La inversión pakistaní en Indonesia sumó 5,45 millones de dólares en 155 proyectos entre 2018 y 2022. Los fondos llegaron a las industrias alimentaria, textil, maderera, química y farmacéutica. Indonesia destacó además sus 65 millones de micro, pequeñas y medianas empresas, equivalentes al 99% de las unidades empresariales, con una aportación de hasta el 60% del PIB nacional y más de 119,6 millones de empleos, alrededor del 96,92% del total. Esos vínculos daban una base a la cooperación, aunque la oportunidad inmediata era canalizar más aceite de palma indonesio hacia compradores pakistaníes.