Las exportaciones indias de frutas y hortalizas prémium alcanzan US$1.920 millones
India exportó frutas y hortalizas frescas por US$1.920 millones en el ejercicio 2025–26, con Emiratos Árabes Unidos, Irak y Países Bajos como principales mercados. La trazabilidad, los centros de envasado, la cadena de frío y el cumplimiento fitosanitario amplían el acceso de los productores a destinos de mayor valor.
Las exportaciones de frescos suman US$1.920 millones
Las exportaciones indias de frutas y hortalizas frescas alcanzaron US$1.920 millones en el ejercicio 2025–26, según datos de la Autoridad para el Desarrollo de las Exportaciones de Productos Agrícolas y Alimentos Procesados citados por India Brand Equity Foundation. Uvas, mangos, granadas, bananas y hortalizas como okra, cebollas, chiles verdes y pepinillos integran el núcleo del comercio prémium.
Emiratos Árabes Unidos fue el mayor destino, con compras por US$305,14 millones. Le siguieron Irak, con US$222,30 millones; Países Bajos, con US$189,81 millones; Nepal, con US$131,32 millones; y Malasia, con US$129,13 millones. Esta combinación conecta a los exportadores con mercados cercanos de Oriente Medio y Asia del Sur, además de un importante centro europeo de distribución.
IBEF señaló que la demanda de alimentos seguros, de alta calidad y trazables está llevando a exportadores y agricultores indios a adoptar certificaciones, técnicas científicas de manejo poscosecha, centros modernos de envasado y logística refrigerada. El cumplimiento de las normas fitosanitarias internacionales y la trazabilidad digital también refuerzan la confianza de los compradores extranjeros.
Una gran base productiva respalda el crecimiento
La producción hortofrutícola de India se estima en 377,78 millones de toneladas sobre 3,015 millones de hectáreas en 2025–26, según la segunda estimación preliminar del Ministerio de Agricultura y Bienestar de los Agricultores. El total incluye 121,48 millones de toneladas de frutas y 221,00 millones de toneladas de hortalizas. Como segundo productor mundial de ambos grupos, India dispone de una amplia oferta para el consumo interno y los programas de exportación.
La diversidad agroclimática permite producir numerosos cultivos durante todo el año y atender distintas ventanas estacionales en los mercados exteriores. Sin embargo, las ventas prémium exigen uniformidad de apariencia, frescura, seguridad alimentaria y control de residuos. El producto también debe superar la clasificación, el envasado y el transporte sin perder la calidad requerida por los compradores.
El cultivo orientado a la exportación puede ofrecer mejores precios a los agricultores y favorecer la diversificación hacia productos con demanda internacional. También aumenta las exigencias: variedades, prácticas agronómicas, momento de cosecha y documentación deben coordinarse con exportadores, centros de envasado y operadores logísticos.
La cadena de frío y el procesamiento son decisivos
El apoyo público a través de APEDA se ha concentrado en infraestructura exportadora, normas de calidad, trazabilidad y acceso a mercados. IBEF considera necesarias más inversiones en centros de envasado, logística refrigerada, laboratorios y transporte multimodal para reducir pérdidas poscosecha y elevar la competitividad. Organizaciones de productores más sólidas podrían ayudar a las pequeñas explotaciones a cumplir los requisitos de volumen y regularidad.
La inversión en valor añadido avanza junto con la exportación de frescos. IMARC Group valoró el mercado indio de procesamiento de frutas y hortalizas en US$917,8 millones en 2025 y prevé que alcance US$1.398,80 millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 4,65%. Aunque la proyección se refiere al procesamiento, muestra una expansión más amplia de la inversión en manejo e infraestructura de la cadena.
Según IBEF, el crecimiento futuro dependerá de la agricultura de precisión, las prácticas resilientes al clima y una trazabilidad fiable. Diversificar destinos reduciría la dependencia de pocos compradores, mientras una mayor coordinación entre agricultores, exportadores y organismos públicos ayudaría a estabilizar la calidad. Para el productor, la oportunidad no consiste solo en cosechar más, sino en entregar calidad verificable a través de una cadena poscosecha ininterrumpida.