La cosecha de mijo de India supera en más del 10 % el nivel de 2016
La cosecha india de mijo de 2025 superó en más del 10 % el nivel de 2016, según Nikkei, impulsada por una campaña gubernamental para ampliar el cultivo y el consumo. La demanda vinculada a la alimentación saludable está ampliando el mercado interno de un grano que necesita menos agua que el arroz y tolera la sequía y el calor.
El mijo está pasando en India de grano de autoconsumo a cultivo comercial. La cosecha de 2025 en el país superó en más del 10 % el nivel de 2016, según Nikkei, que atribuye el aumento a una iniciativa del Gobierno para extender el cultivo y el consumo, junto con una demanda ligada a la alimentación saludable que amplía el mercado interno de este grupo de cereales.
El bajo consumo de agua es el argumento comercial
Los mijos —una familia de cereales de grano pequeño que incluye el mijo japonés, el panizo y el mijo común— crecen con menos agua que el arroz y resisten la sequía y las temperaturas elevadas, informa Nikkei. Ahí está el núcleo del interés actual. Mientras el arroz depende de un riego fiable y del calendario del monzón, el mijo puede sembrarse en distritos semiáridos y en tierras donde el arroz o el trigo darían cosechas inestables. Su relevancia crece a medida que los productores de todo el mundo se preparan para fenómenos meteorológicos anómalos, incluidos los episodios de El Niño, capaces de alterar los rendimientos de varias regiones productoras en una misma campaña.
Para los productores, la disyuntiva es conocida: menos insumos frente a mercados establecidos mucho más estrechos. El mijo carece de la escala de acopio, molienda y distribución construida durante décadas en torno al arroz y al trigo, y por eso la expansión de superficie sigue al apoyo público y a los compromisos de compra más que a las señales de precio.
La promoción oficial fija la base
El Gobierno indio promueve activamente el mijo, informa Nikkei, y ese impulso es la variable más importante detrás del aumento de la cosecha. La demanda pública cambia el cálculo de riesgo del agricultor: un cultivo con compradores institucionales asegurados puede entrar en parcelas antes sembradas con cereales de mercados más profundos. También atrae a los transformadores, porque los volúmenes estables son la condición para invertir en líneas de descascarillado, molienda y envasado diseñadas para granos pequeños y no para arroz.
El riesgo inverso es igual de claro. Si la promoción se debilita antes de que la demanda privada se sostenga por sí sola, la superficie ganada puede revertirse rápido, porque el mijo compite por la misma tierra y la misma mano de obra que los cultivos más consolidados.
La demanda saludable amplía el mercado
Del lado del consumo, Nikkei vincula el crecimiento del mercado a la mayor conciencia sobre la salud entre los compradores indios. Eso traslada el mijo del canal de granel a las categorías de alimentos de marca —harinas, mezclas, productos de desayuno y aperitivos—, donde el margen lo fijan la transformación y la posición en el lineal, no los precios mayoristas del grano. Para la industria alimentaria, la conclusión es que la oportunidad india está sobre todo aguas abajo: el valor añadido después de salir de la explotación supera el valor del propio grano.
La misma lógica aplica a los inversores que miran el sector. La capacidad de limpieza, clasificación y molienda de granos pequeños es el cuello de botella en la mayoría de los orígenes, y es donde se acumula el margen si los volúmenes se mantienen.
Más allá de India
El mijo no es nuevo en los sistemas alimentarios asiáticos. En Japón se cultivaba desde el período Jomon y estaba asentado allí antes de que se extendieran el trigo y el arroz, señala Nikkei, lo que recuerda que estos granos fueron desplazados por cultivos de mayor rendimiento y transformación más sencilla, no por falta de encaje agronómico. La reevaluación climática devuelve esa historia al terreno práctico, sobre todo para importadores que buscan cereales cultivables en regiones con poca agua.
Para los compradores fuera de India, la lectura útil es la opcionalidad de suministro. Un país productor que ha añadido más del 10 % a su cosecha de mijo desde 2016 se convierte en un origen creíble para transformadores que necesitan granos resistentes a la sequía, aunque el tamaño del excedente exportable dependerá de cuánto absorba primero la demanda interna de alimentos saludables.