El aumento de las importaciones extracomunitarias de sandía presiona los precios españoles
Las importaciones comunitarias de sandía procedente de terceros países aumentaron un 15 % en el primer semestre de 2026, mientras los envíos marroquíes crecieron un 14 %, hasta 148.950 toneladas. Las organizaciones agrarias españolas vinculan la coincidencia de campañas con la caída de los precios en origen, aunque las compras extracomunitarias de melón bajaron un 11,2 %.
Más sandía importada coincide con precios más débiles
El aumento de las importaciones de sandía procedentes de fuera de la Unión Europea está elevando la presión sobre el mercado español durante la campaña nacional. Según datos de Eurostat recopilados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las compras comunitarias a terceros países crecieron un 15 % en el primer semestre de 2026, hasta 351.672 toneladas.
Marruecos fue el principal proveedor y aumentó sus envíos a la UE un 14 %, hasta 148.950 toneladas. Andrés Góngora, secretario general de la organización agraria COAG, explicó a EFE Agro que la sandía marroquí suele ser más grande que la española y tener más semillas. A su juicio, el volumen importado ha saturado los canales comerciales en España y ha empujado los precios a la baja.
Las cotizaciones españolas en origen reflejan el debilitamiento del mercado. Los datos del ministerio situaron el precio de la sandía en 24,10 € por 100 kilogramos entre el 17 y el 23 de agosto. El melón piel de sapo mostró una tendencia reciente similar y cotizó a 22,58 € por 100 kilogramos durante el mismo periodo.
Brasil y Senegal amplían su oferta de sandía
El crecimiento no se limitó a Marruecos. Hasta junio, Brasil registró el mayor incremento anual de los orígenes citados por EFE Agro: sus envíos de sandía a la UE subieron un 39,4 % interanual y quedaron un 109,7 % por encima de la media de los cinco años anteriores. El volumen de Senegal aumentó un 24,9 % respecto al año previo, aunque permaneció un 3,5 % por debajo de su promedio quinquenal.
Los calendarios productivos son determinantes para el efecto sobre los precios. Góngora señaló que la campaña principal de Senegal coincide con el inicio de la española, por lo que la fruta importada a menor precio entra cuando los agricultores nacionales comienzan a comercializar su cosecha. También advirtió de problemas con el etiquetado de origen, ya que los consumidores pueden tener dificultades para diferenciar las sandías españolas de las senegalesas.
La competencia afecta a España más allá del mercado interno. COAG identificó a Turquía como un proveedor más fuerte en destinos como Polonia y Austria. José Cánovas, presidente del sector de Melón y Sandía de la asociación murciana de productores y exportadores Proexport, afirmó que la llegada anticipada de otros orígenes puede limitar la venta de producto español en los mercados europeos.
El melón importado disminuye, pero preocupa el calendario
La situación del melón difiere de la sandía. Las importaciones comunitarias desde terceros países descendieron un 11,2 % entre enero y junio de 2026 frente al mismo periodo de 2025, hasta 173.770 toneladas. Brasil siguió siendo el primer proveedor con 73.682 toneladas, un 5,3 % menos interanual, aunque un 8,4 % por encima de la media de los cinco años anteriores.
Los envíos marroquíes de melón cayeron un 41,3 %, hasta 24.587 toneladas, mientras Costa Rica suministró 21.941 toneladas, un 0,8 % menos. Senegal fue el único gran origen citado que creció: elevó sus ventas un 8 %, hasta 20.815 toneladas. COAG indicó que la preferencia del consumidor por el melón nacional ha permitido a los productores españoles defenderse de la competencia latinoamericana, pero manifestó preocupación por el aumento de la producción senegalesa de piel de sapo.
La asociación almeriense de productores Coexphal explicó a EFE Agro que la posición consolidada de Brasil complica el inicio de la campaña regional por la disponibilidad temprana de producto de ultramar. La entidad relacionó esta competencia con una caída acumulada del 18 % en los envíos almerienses de melón durante cinco años. También reclamó reciprocidad normativa, controles fronterizos más estrictos y una mayor valorización de la calidad y la seguridad alimentaria del producto español.
Cánovas señaló que el efecto final depende de la coincidencia entre las ventanas de producción. Las llegadas de ultramar posteriores al cierre de la campaña española en septiembre plantean menos dificultades que las importaciones que coinciden con una prolongación de la temporada nacional. Para productores, comerciantes y exportadores, el factor central no es solo el volumen anual importado, sino también el momento en que la fruta competidora llega a España y a sus principales destinos europeos.