Las importaciones de carne de Vietnam rozan los 2.170 millones de dólares
Vietnam importó carne y productos cárnicos por casi 2.170 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2026, un 24,8% más interanual. La oferta barata de aves, cerdo y búfalo aumenta la presión sobre los ganaderos nacionales.
El gasto en importaciones aumenta un 24,8%
Vietnam gastó casi 2.170 millones de dólares en importaciones de carne y productos cárnicos durante los primeros nueve meses de 2026, un 24,8% más que en el mismo periodo del año anterior, según estadísticas del Departamento de Aduanas citadas por VietNamNet. La categoría incluye carne de ave, cerdo y búfalo, carne bovina fresca y congelada, y despojos comestibles de aves, cerdos, búfalos y bovinos.
Solo en septiembre, las compras superaron los 251,7 millones de dólares, un 16,2% más que en agosto de 2026. El avance mensual indica que la oferta importada siguió creciendo al final del periodo de nueve meses y no se concentró únicamente al comienzo del año. Para procesadores, minoristas y cocinas colectivas, supone una mayor disponibilidad de materia prima a precios competitivos. Para las explotaciones ganaderas locales, intensifica la competencia en segmentos muy sensibles al precio.
El cerdo importado promedia 1.712 dólares por tonelada
Los datos actualizados hasta finales de agosto muestran que el cerdo importado costó en promedio 1.712 dólares por tonelada, equivalentes a unos 45.000 dongs por kilogramo. La carne de ave importada promedió aproximadamente 27.800 dongs por kilogramo, mientras que la de búfalo se situó en unos 116.500 dongs. VietNamNet informó de que estos productos se ofrecían habitualmente entre un 20% y un 50% por debajo de los productos nacionales comparables.
La diferencia resulta especialmente visible en el cerdo. El precio medio de importación, de unos 45.000 dongs por kilogramo, era inferior a los 54.000-58.000 dongs por kilogramo del cerdo vivo en Vietnam. Las cifras corresponden a etapas distintas de la cadena y no son directamente equivalentes, pero muestran la presión de costes que soportan los proveedores locales antes de añadir el sacrificio, el procesamiento y la distribución.
La carne importada barata se vende en redes sociales, cadenas de supermercados y cocinas colectivas, y también ha aparecido en puestos callejeros. Esta amplia distribución implica que las importaciones no solo compiten en el procesamiento industrial o la restauración, sino también en canales dirigidos al consumidor. Los compradores pueden elegir cortes más económicos, mientras los proveedores nacionales deben defender su posición mediante frescura, trazabilidad, calidad y cadenas de entrega más cortas.
La composición de la oferta impulsa la demanda
Un representante de la Asociación de Ganadería de Vietnam atribuyó el crecimiento principalmente a la considerable ventaja de precio de la carne importada. La composición de los productos también influye. Muslos, cuellos, alas, patas, intestinos y mollejas de ave pueden considerarse productos de bajo valor o subproductos en algunos países exportadores y, por ello, venderse a precios bajos en el exterior. En Vietnam, sin embargo, estos cortes son populares y ofrecen a los exportadores un mercado para productos menos valorados en otros destinos.
Las grandes industrias ganaderas de algunos países proveedores también producen cerdo a mayor escala y con menores costes. Vietnam, en cambio, importa buena parte de las materias primas utilizadas en los piensos, lo que mantiene relativamente elevados los costes nacionales. El cerdo local tiene así poco margen para competir únicamente mediante el precio, sobre todo cuando los proveedores extranjeros pueden dirigir cada parte del animal hacia el mercado donde encuentre mayor demanda.
Los datos disponibles no identifican países proveedores concretos ni volúmenes por producto, por lo que no permiten cuantificar la aportación de las aves, el cerdo, el búfalo y el vacuno. Aun así, el aumento del 24,8% en el valor importado y el descuento minorista señalado muestran que la carne extranjera gana importancia competitiva. Productores, procesadores y distribuidores nacionales deberán vigilar tanto los precios de importación como la penetración en los canales al planificar compras, producción y ventas.