La política arrocera de Nigeria provoca denuncias de dumping de procesadores y fabricantes
Los procesadores nigerianos afirman que el arroz extranjero barato debilita la inversión en molinos y agricultura. Los fabricantes de automóviles y maquinaria agrícola plantean inquietudes similares sobre la competencia de productos importados terminados.
Las importaciones baratas presionan al sector arrocero nigeriano
Los procesadores de arroz y los fabricantes nigerianos de vehículos y maquinaria agrícola piden al Gobierno federal que revise una política de importación que, según ellos, enfrenta inversiones nacionales financiadas con deuda a productos extranjeros más baratos. BusinessDay informó que representantes de los sectores afectados se reunieron en Abuya con instituciones públicas, entre ellas la Cámara de Representantes, el Senado y la presidencia.
La disputa gira en torno a la entrada constante de arroz extranjero de menor precio. Durante los años anteriores, el respaldo estatal al procesamiento nacional había animado a agricultores y molinos a ampliar la producción. Los consumidores se benefician de una oferta más económica, pero los inversores locales sostienen que la diferencia de precios amenaza el empleo y deja infrautilizada la capacidad instalada recientemente. La fuente no aporta volumen, valor ni origen del arroz importado, por lo que no permite cuantificar el cambio de los flujos comerciales.
Los procesadores temen perder los avances logrados
Ibifiri Bobmanuel, de la empresa de maquinaria agrícola Bobtrack, dijo a BusinessDay que la antigua escasez de capacidad moderna de molienda limitaba la producción agrícola y reducía la calidad del arroz procesado en Nigeria. Según su versión, los procesadores obtuvieron después grandes créditos y ayuda federal para instalar maquinaria moderna. La existencia de compradores nacionales fiables dio a los agricultores mayor confianza para aumentar la producción de arroz con cáscara.
Bobmanuel denunció que las licencias preferenciales de importación han permitido ahora la entrada de arroz extranjero más barato. También afirmó que algunos cargamentos habían permanecido hasta 10 años almacenados antes de llegar a Nigeria. El texto facilitado por BusinessDay no contiene pruebas independientes, registros aduaneros ni comentarios de importadores que respalden esas acusaciones sobre la calidad. Tampoco incluye una respuesta del Gobierno federal a la denuncia de trato preferente para determinados importadores.
Las quejas se extienden más allá del arroz
Las conversaciones de Abuya también abordaron las inquietudes asociadas a Innocent Chukwuma, del fabricante de vehículos Innoson, y a Bobmanuel, de Bobtrack. Su argumento supera el sector arrocero: las empresas que se endeudaron e invirtieron en producir en Nigeria no pueden competir de forma estable si las reglas cambian para admitir bienes terminados del extranjero una vez creada la capacidad local. La fuente disponible no especifica volúmenes, precios, aranceles ni países de origen de los automóviles o tractores importados.
Bobmanuel comparó la disputa con el sector petrolero nigeriano y defendió políticas que respalden grandes inversiones nacionales como la refinería Dangote y las industrias vinculadas. Señaló que Nigeria ahora refina petróleo dentro del país además de exportarlo, lo que reduce la necesidad de pagar todo el combustible refinado en divisas. Para procesadores de arroz, ensambladores de vehículos y fabricantes de equipos, la cuestión inmediata es si se aliviarán los precios al consumidor mediante importaciones o con medidas que preserven la producción nacional. Sin licencias transparentes, controles de calidad y aranceles previsibles, los inversores tendrán más dificultades para determinar si sus plantas podrán operar con una utilización viable.