Hungría afronta su menor cosecha de manzana en 50 años por heladas, sequía y calor
Hungría prevé cosechar solo 130.000–140.000 toneladas de manzana en 2026, el volumen más bajo en 50 años. Las heladas primaverales, la sequía y el calor han reducido la producción, amenazando el suministro industrial y elevando la necesidad de importar manzana de mesa.
Las heladas destruyeron al menos el 60% de la cosecha
Hungría se encamina a su menor cosecha de manzana en 50 años, según un análisis de la organización hortofrutícola FruitVeB. Su previsión de finales de julio sitúa la producción de 2026 en apenas 130.000–140.000 toneladas, frente a 170.000 toneladas en 2025 y las 400.000–500.000 toneladas que el país puede alcanzar en campañas favorables.
Los daños comenzaron con las heladas primaverales, que provocaron una pérdida de al menos el 60% de la producción potencial, según FruitVeB. Después, la sequía y el calor del verano agravaron la presión sobre los huertos y redujeron tanto el volumen como la calidad. Si continúa el tiempo seco, aumentará la caída de fruta antes de la recolección y las manzanas restantes podrían ser más pequeñas y no cumplir las especificaciones del mercado de mesa.
La industria afronta una fuerte escasez de materia prima
FruitVeB calcula que 50.000–60.000 toneladas se destinarán al mercado de manzana de mesa y 70.000–80.000 toneladas al procesamiento industrial. Esta última cifra queda muy por debajo de las aproximadamente 350.000 toneladas de capacidad instalada en Hungría, orientada principalmente a la producción de concentrado de manzana.
La organización advierte de que una brecha de suministro tan amplia y prolongada podría provocar recortes de capacidad. Tampoco sería económicamente viable llenar las plantas con fruta importada ante un déficit de esta magnitud. El volumen industrial definitivo sigue abierto: si la sequía empeora el calibre y la calidad, parte de la fruta inicialmente destinada al consumo en fresco podría terminar en las fábricas.
El desplome de la cosecha todavía no ha elevado los precios al productor. FruitVeB señala que los precios de apertura de la campaña están un 30–40% por debajo de los del año pasado. El precio base de la manzana industrial es de 50–52 forintos netos por kilogramo, unos 15 forintos menos que en 2025 y casi 30 forintos por debajo de 2024.
Las existencias y la oferta extranjera frenan los precios
La debilidad de los precios se explica en parte porque Europa todavía comercializa existencias de la campaña anterior. Las cadenas de supermercados húngaras también compraron grandes cantidades de manzana extranjera el año pasado, por lo que mantienen producto almacenado. FruitVeB afirma que los comerciantes recurren cada vez más a proveedores extranjeros estables ante la incertidumbre de la producción nacional.
Hungría probablemente necesitará importaciones importantes de manzana de mesa, pero la disponibilidad en el resto de Europa también será limitada. La Unión Europea espera su segunda menor cosecha en diez años. Según Blikk, las importaciones han contenido hasta ahora las subidas de precios en Hungría, aunque estas podrían acelerarse cuando se agoten las existencias antiguas y haya poca fruta nacional nueva.
El volumen disponible en Polonia será determinante para los precios húngaros de la manzana de mesa durante el otoño. En la fruta industrial, el tiempo hasta la recolección seguirá siendo la variable principal. Los productores afrontan simultáneamente una cosecha reducida y precios iniciales débiles. Los procesadores competirán por una oferta que cubre solo una fracción de su capacidad, mientras que minoristas e importadores tendrán que asegurar producto en un mercado europeo también afectado por una mala campaña.