Geestferkel entra en insolvencia en Alemania con 23 centros y 188 empleos en riesgo
Geestferkel GmbH ha entrado en un procedimiento preliminar de insolvencia tras coincidir la caída de los precios porcinos con el aumento de los costes. La empresa emplea a 188 personas y mantiene unas 21.900 cerdas y 3.000 cerdos de engorde en 23 centros.
La insolvencia preliminar abarca cuatro estados federados
Geestferkel GmbH, uno de los mayores productores de lechones de Alemania, ha entrado en un procedimiento preliminar de insolvencia, lo que deja bajo presión 188 puestos de trabajo y la actividad ganadera de 23 centros. Según Bild, el Tribunal Local de Delmenhorst ordenó el miércoles la administración provisional de la insolvencia. La compañía tiene su sede en Wildeshausen, Baja Sajonia.
El grupo opera en Baja Sajonia, Brandeburgo, Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. En esos centros mantiene aproximadamente 21.900 cerdas y unos 3.000 cerdos de engorde. Su facturación anual supera los 40 millones de euros, por lo que el procedimiento trasciende una explotación individual y afecta a relaciones con empresas de genética, piensos, veterinaria, transporte y sacrificio de varias regiones.
La prioridad inmediata es mantener la atención de decenas de miles de animales. El administrador provisional ha incorporado al especialista en reestructuraciones André Zimmermann. Cualquier rescate deberá preservar el suministro de pienso, la plantilla y el bienestar animal mientras se analiza si las unidades operativas pueden continuar.
Los precios porcinos caen por debajo de los costes declarados
Según Bild, la empresa atribuye sus problemas financieros a una fuerte caída del precio de la carne, combinada con mayores gastos en pienso, energía, salarios y financiación. En algunas operaciones, los lechones se pagan actualmente a solo 30 euros por cabeza, mientras los cerdos de engorde cotizan en torno a 1,40 euros por kilogramo de peso en canal.
Geestferkel afirma que esos precios generan pérdidas superiores a 25 euros por lechón y a 50 euros por cerdo de engorde. Con esos márgenes, elevar la producción no corregiría las finanzas, porque cada animal adicional podría ampliar la pérdida operativa. La presión también alcanza a proveedores y compradores que dependen del volumen del grupo.
Zimmermann declaró a Bild que muchas empresas del sector porcino afrontan simultáneamente una fuerte caída de precios y elevados costes corrientes. La dimensión de Geestferkel convierte su caso en una señal visible de esas presiones. Si parte de la capacidad se paraliza o cierra definitivamente, las granjas de engorde podrían perder una fuente importante de lechones y los proveedores locales sufrirían una menor demanda.
La inversión en bienestar animal entra en el debate
La empresa asegura que todas sus instalaciones para cerdas cumplen los criterios del programa alemán de bienestar animal Initiative Tierwohl. El director gerente Jörn Ahlers sostiene que los productores que invierten millones en estándares más altos resultan penalizados si los ingresos del mercado no cubren los costes corrientes. Reclama nuevos modelos de precios y una prima estatal fija.
La insolvencia plantea así dos preguntas para el sector porcino alemán: si podrá conservarse la red de 23 centros de Geestferkel y cómo deben financiarse los mayores costes de bienestar animal. Ahlers ha advertido que la producción alemana de lechones apenas tiene futuro si las condiciones políticas y económicas no cambian de forma fundamental. El resultado inmediato dependerá de la reestructuración, pero la combinación de bajos precios ganaderos, financiación cara y gastos crecientes ya pone a prueba la viabilidad de los grandes productores nacionales.