Francia rebaja a 321.400 toneladas su previsión de melón por el calor y la sequía
Francia prevé producir 321.400 toneladas de melón en 2026, un 2 % menos que en 2025, después de que el calor y la sequía redujeran los rendimientos. Las importaciones también bajaron un 5 % entre enero y julio, mientras los precios estivales reflejaron una oferta y una demanda irregulares.
El calor y la sequía reducen la previsión de producción
Francia producirá previsiblemente 321.400 toneladas de melón en 2026, un 2 % menos que en 2025, según los datos de la previsión de Agreste a 1 de septiembre recogidos por FreshPlaza. La estimación fue revisada a la baja frente al cálculo de principios de julio tras varias olas de calor y un periodo prolongado de tiempo seco.
La superficie cultivada en la Francia metropolitana, sin contar los departamentos y regiones de ultramar, se estima en 13.634 hectáreas. Apenas varía respecto al año anterior, aunque supera en un 5 % la media de las campañas de 2021-2025. Con una superficie estable, la caída de la producción responde principalmente a menores rendimientos y no a una reducción de las plantaciones.
Los cultivos pasaron de una primavera muy húmeda a un verano excepcionalmente seco. Agreste señaló alteraciones en la polinización, un fuerte estrés hídrico en las parcelas con acceso limitado al riego y quemaduras solares en los frutos. La producción al aire libre bajaría un 3 %, un descenso más acusado que el previsto para el conjunto nacional.
La campaña temprana da paso a cosechas menores
La campaña de 2026 comenzó especialmente pronto en Midi-Pyrénées y Languedoc-Roussillon. Sin embargo, los volúmenes cosechados en julio y agosto fueron claramente inferiores tanto a los de 2025 como a la media de los últimos cinco años. Las restricciones de agua en algunas zonas productoras limitaron aún más el riego durante los episodios de calor y escasez de lluvia.
Provenza-Alpes-Costa Azul fue la excepción a la tendencia nacional, con un aumento interanual previsto del 3 %. La producción en invernadero resistió mejor gracias al control climático y al riego. El contraste pone de manifiesto la mayor exposición al clima extremo de los productores al aire libre y de las explotaciones con acceso restringido al agua.
El adelanto de la campaña no generó condiciones comerciales favorables de forma sostenida. Desde finales de junio, los precios se ajustaron con fuerza tras varias promociones programadas de melón, cuando el mercado todavía estaba equilibrado. A partir de mediados de julio, el aumento de la oferta obligó a aplicar nuevas bajadas para facilitar las ventas, mientras que una demanda más débil presionó las cotizaciones a finales de mes.
Los precios bajan en agosto junto con las importaciones
Pese a la presión de finales de julio, el precio medio de ese mes se mantuvo un 15 % por encima de julio de 2025 y un 2 % por encima de la media de 2021-2025. El desequilibrio continuó a principios de agosto. La posterior reducción gradual de la oferta dio más dinamismo a los intercambios y permitió recuperar precios, aunque Agreste calificó la demanda de errática.
En el conjunto de agosto, los precios quedaron un 2 % por debajo de agosto de 2025 y un 6 % por debajo de la media del mismo mes en 2021-2025. Los datos muestran que una cosecha menor no garantiza precios más altos cuando el calendario de recolección, las promociones minoristas y el consumo irregular crean excedentes temporales. El inicio temprano también pudo desplazar más volumen hacia ventanas comerciales anteriores.
Francia importó 99.500 toneladas de melón entre enero y julio de 2026, un 5 % menos que en el mismo periodo de la campaña anterior. La cuota de las importaciones en el mercado francés descendió del 33 % al 31 %. En ese mismo periodo, las exportaciones aumentaron un 6 %, hasta 22.800 toneladas, aunque FreshPlaza indicó que una parte significativa correspondía a reexportaciones.
El déficit comercial neto francés de melón se redujo un 8 % en volumen, hasta 76.700 toneladas. Pese a la caída de las importaciones y a la menor previsión para la cosecha nacional, los precios de agosto no apuntan a una escasez generalizada. Para productores y comerciantes, el principal reto es ajustar la cosecha a la demanda: los daños meteorológicos reducen el volumen total, pero una oferta concentrada durante periodos breves todavía puede hundir los precios.