Filipinas prohíbe exportar ube fresco para proteger el material de siembra
Filipinas ha prohibido indefinidamente las exportaciones de ube fresco para conservar material de siembra y ampliar la producción nacional. Los productos congelados y procesados quedan exentos, pero los compradores internacionales afrontan una oferta más ajustada y posibles subidas de precios.
El ube fresco se reservará para la siembra
Filipinas, país que CafeBiz identifica como el mayor productor mundial de ube, ha impuesto una prohibición indefinida a las exportaciones del tubérculo fresco. El Gobierno busca controlar la oferta interna y preservar material de siembra mientras la demanda internacional crece más rápido que la capacidad productiva nacional. La restricción no afecta al ube congelado ni a los productos procesados.
El ube se reproduce principalmente mediante fragmentos de tubérculos existentes, por lo que las ventas para consumo compiten directamente con el material necesario para la siguiente cosecha. El secretario de Agricultura, Francisco P. Tiu Laurel Jr., señaló además que Filipinas no quiere exportar material de siembra a países que puedan desarrollar su propio cultivo y convertirse en competidores. El Departamento de Agricultura pretende reforzar primero la infraestructura y el abastecimiento nacionales antes de impulsar mayores ingresos por exportación.
El repunte reciente no elimina la escasez
Las estadísticas filipinas citadas por CafeBiz indican que la producción aumentó un 17% durante el primer semestre de este año, hasta 5.660 toneladas. El crecimiento no ha resuelto el problema de fondo. La producción anual fue inferior a 12.500 toneladas el año pasado, frente a unas 13.400 toneladas en 2024, por lo que el avance semestral todavía no compensa el descenso anterior.
El cultivo se concentra en pequeñas parcelas y los agricultores tienen un acceso limitado a material de siembra de calidad. Durante los últimos meses, algunos productores destinaron gran parte de su cosecha disponible a atender la demanda extranjera, dejando menos tubérculos para la propagación. Según Tiu Laurel, el sector crece más rápido que la capacidad de los productores para abastecerlo.
La demanda ya ha transformado la rentabilidad del cultivo. Medios filipinos citados en el informe indican que los agricultores reciben ahora unos 100-150 pesos, equivalentes a 1,59-2,38 dólares, por kilogramo. Los precios del ube en Filipinas se han más que duplicado durante los últimos años. Esa remuneración incentiva nuevas plantaciones, pero la expansión seguirá limitada si falta material de propagación sano y productivo.
Los compradores internacionales anticipan menor oferta
La demanda se ha extendido desde los mercados con grandes comunidades filipinas hasta cafeterías, panaderías y restaurantes generalistas. El ube se utiliza en cafés con leche, pasteles, helados y otros postres, incluidos los de restaurantes Michelin de Estados Unidos y el Reino Unido. Starbucks y Costa Coffee incorporaron productos con sabor a ube a sus menús este año. Según la firma de investigación Datassential, la presencia del ube en los menús de restaurantes estadounidenses se multiplicó por más de 3 entre 2021 y 2025. Estados Unidos es actualmente el mayor mercado consumidor.
Damien Yeo, analista sénior de consumo y comercio minorista de BMI, filial de Fitch Solutions, considera que la prohibición de Manila puede provocar escasez a corto plazo. Restaurantes e importadores conservarán el acceso a productos congelados y procesados, ya utilizados ampliamente en Estados Unidos y Europa, aunque las empresas se preparan para costes mayores. Nigel Motley, cofundador de la cafetería filipina Kapihan en Londres, afirmó que podría verse obligado a aceptar precios más altos si escasea la oferta. Florence Mae Maglanoc, propietaria de la panadería Panadera y del restaurante Donia en el Reino Unido, depende cada vez más del ube congelado y procesado por las dificultades de abastecimiento, aunque considera superior la calidad del producto fresco.
La medida también puede acelerar la producción en otros países. Yeo señaló que otras economías tropicales pueden cultivar ube y que los fabricantes podrían sustituirlo por otros cultivos morados, incluidas ciertas variedades de batata. Vietnam y China ya están ampliando el cultivo de tubérculos morados para los mercados internacionales. Filipinas deberá proteger su base de siembra sin perder compradores ante productos alternativos o nuevos proveedores. La exención para los productos procesados permite a la industria filipina retener más valor añadido y seguir abasteciendo a clientes extranjeros de restauración.