Las exportaciones italianas de queso rozan las 350.000 toneladas en el primer semestre de 2026
Italia exportó casi 350.000 toneladas de queso en el primer semestre de 2026, un 3,4% más interanual. La demanda de la UE impulsó el avance, aunque la caída del valor medio exportado y la competencia fuera del bloque presionaron los márgenes.
Las exportaciones suman más de 11.400 toneladas
Las exportaciones italianas de queso rozaron las 350.000 toneladas durante los primeros seis meses de 2026, un aumento del 3,4% frente al mismo periodo de 2025, según Interris. El incremento supuso más de 11.400 toneladas adicionales en los mercados internacionales. La industria láctea italiana prolongó así su crecimiento exterior pese a las tensiones geopolíticas, la incertidumbre económica, los elevados costes logísticos y la creciente competencia internacional.
Los ingresos por exportación superaron por primera vez los 3.000 millones de euros a mitad de año, de acuerdo con el presidente de Assolatte, Paolo Zanetti. El resultado refleja tanto la fortaleza de las empresas lácteas italianas como la continuidad de la demanda internacional. Sin embargo, muchas compañías tuvieron que asumir presión sobre sus márgenes para mantener su presencia exterior y defender las cuotas alcanzadas.
Los quesos frescos y curados sostienen el avance
El crecimiento se repartió entre varias categorías importantes. El volumen exportado de Mozzarella aumentó un 3%, mientras que los demás quesos frescos avanzaron un 7,3%. Los envíos de queso rallado crecieron un 2,4% y las exportaciones conjuntas de Grana Padano y Parmigiano Reggiano, un 3,5%. Provolone registró una subida del 5,6%.
Los datos muestran que la expansión del semestre no dependió de una sola variedad. Los quesos frescos figuraron entre las categorías más dinámicas, mientras que los quesos curados emblemáticos de Italia también ganaron volumen. Esta combinación importa a procesadores y exportadores porque las categorías tienen distintos ciclos de producción, precios, requisitos de almacenamiento y canales de distribución.
Los mercados de la Unión Europea lideran el crecimiento
La Unión Europea fue el principal motor, con un aumento del 4,4% en el volumen de queso italiano enviado a sus Estados miembros. Bélgica, Austria, Países Bajos y Polonia registraron incrementos de dos dígitos. Los envíos crecieron un 2,8% a Francia, un 4,1% a Alemania y un 4,6% a España, mientras que Grecia obtuvo resultados que Interris calificó de significativos.
La mejora en varios mercados de la UE reduce la dependencia de los proveedores italianos respecto de un solo destino. También eleva la importancia de las redes europeas de distribución en un momento en que los costes logísticos siguen afectando al sector. Para productores y operadores, las cifras nacionales señalan tanto grandes compradores consolidados, como Alemania y Francia, como mercados de mayor crecimiento, entre ellos Bélgica, Austria, Países Bajos y Polonia.
Los márgenes y la competencia exterior siguen siendo riesgos
El aumento del volumen no produjo una mejora equivalente de los ingresos por unidad. Zanetti señaló la reducción del valor medio del queso exportado como prueba de que las empresas ajustaron sus márgenes para sostener las ventas internacionales y proteger sus posiciones. Con un mayor tonelaje y un menor valor medio, controlar los costes de producción, energía, embalaje y transporte cobra más importancia para los procesadores.
Italia también ha descendido al segundo puesto en las exportaciones de queso a mercados extracomunitarios, por detrás de Alemania. Assolatte considera que este cambio advierte de una competencia internacional cada vez más intensa. El balance del semestre es, por tanto, desigual: los exportadores italianos ampliaron sus volúmenes y superaron los 3.000 millones de euros de ingresos, pero las próximas ganancias dependerán de su capacidad para preservar márgenes y competir mejor fuera de la UE.