Las exportaciones italianas de harina suben un 14,83% y EE. UU. pasa a liderar
Italia exportó 202.654 toneladas de harina de trigo blando en el primer semestre de 2026, un 14,83% más interanual. Estados Unidos se convirtió en el principal destino tras elevar sus compras un 38,42%.
Las exportaciones semestrales superan las 200.000 toneladas
Las exportaciones italianas de harina de trigo blando alcanzaron 202.654 toneladas en el primer semestre de 2026, un 14,83% más que en el mismo periodo de 2025. Italmopa difundió las cifras a partir de los últimos datos del instituto nacional de estadística Istat. Los resultados confirman que las ventas exteriores siguieron aumentando en varios de los principales mercados del sector.
Italmopa, la asociación de la industria molinera italiana, indicó que el desempeño semestral sitúa las exportaciones de todo el año en una trayectoria cercana a las 400.000 toneladas. Se trata de una proyección, no de un objetivo confirmado, pero refleja la expectativa del sector de que la tendencia positiva continúe durante el segundo semestre. Para alcanzar ese volumen, los molinos tendrían que mantener un ritmo medio de exportación similar al registrado entre enero y junio.
Estados Unidos adelanta a los destinos europeos
Estados Unidos fue el principal motor del crecimiento. Las exportaciones italianas de harina de trigo blando hacia ese país aumentaron un 38,42% en el primer semestre, lo que lo convirtió en el mayor mercado de destino. Según la lectura de Italmopa de los datos de Istat, Estados Unidos superó a Francia, Alemania y España. Las fuentes no detallaron volúmenes absolutos ni cuotas por país, por lo que no es posible cuantificar la ventaja estadounidense.
La demanda también aumentó en los principales mercados europeos de Italia. Las exportaciones a Francia crecieron un 9,22%, los envíos a Alemania avanzaron un 11,11% y las ventas a España subieron un 23,1%. España registró así el segundo mayor crecimiento entre los cuatro destinos citados, aunque Estados Unidos mantuvo una clara ventaja porcentual. El avance tanto en el mercado transatlántico como en países europeos vecinos reduce la dependencia del crecimiento total respecto de un solo destino, aunque la demanda estadounidense sigue aportando el mayor impulso.
Las aplicaciones prémium respaldan el posicionamiento italiano
Italmopa atribuyó el resultado a la selección del trigo, la experiencia molinera, las técnicas avanzadas de procesamiento y la inversión en calidad e innovación. La asociación señaló que los molinos italianos emplean trigo seleccionado con independencia de su origen. Esto indica que la competitividad de la harina exportada depende tanto del procesamiento y las especificaciones del producto como del acceso al cereal. Las fuentes no aportaron cifras sobre el origen del trigo, la capacidad productiva, el valor de las exportaciones o los precios.
La industria presta especial atención a las aplicaciones prémium, incluida la harina para pizzerías y pastelería de alta calidad. Estos clientes necesitan productos adaptados a propiedades concretas de elaboración y horneado, lo que permite a los molinos competir mediante la regularidad y el rendimiento técnico, y no solo por volumen. Para los productores, el aumento del 14,83% implica un mayor aprovechamiento de su capacidad industrial y comercial. Para distribuidores y compradores de restauración de Estados Unidos y Europa, supone una oferta creciente de harinas italianas especializadas, aunque los datos disponibles no muestran si el mayor volumen estuvo acompañado de cambios en precios o márgenes.
El resultado del segundo semestre determinará si las exportaciones se aproximan a la proyección de Italmopa de 400.000 toneladas en 2026. También permitirá comprobar si la expansión del 38,42% en Estados Unidos representa un cambio sostenido de la demanda o un semestre excepcionalmente fuerte. Por ahora, los datos de Istat muestran crecimiento en los cuatro mercados citados por la asociación y sitúan a Estados Unidos como principal comprador de harina italiana de trigo blando.