Essar Biofuels invertirá más de 75 millones de dólares en cáscara de anacardo en Costa de Marfil
El grupo indio Essar Biofuels firmó el 11 de septiembre un memorando de entendimiento con el consejo ivoriano CCAK y la agencia CEPICI para una planta de procesamiento de cáscara de anacardo valorada en más de 75 millones de dólares. La instalación extraerá líquido de cáscara de anacardo (CNSL) y lo convertirá en cardanol. El proyecto llega tras casi duplicarse el procesamiento local, que alcanzó unas 660.000 toneladas en 2025.
El grupo industrial indio Essar Biofuels Ltd firmó un memorando de entendimiento con el Consejo del Algodón, el Anacardo y el Karité (CCAK) de Costa de Marfil y el Centro de Promoción de Inversiones del país (CEPICI) para un proyecto industrial de procesamiento de cáscara de anacardo valorado en más de 75 millones de dólares, según informó Ecofin Agency. El acuerdo se firmó el 11 de septiembre.
La planta prevista extraerá líquido de cáscara de anacardo, conocido como CNSL, y lo convertirá en cardanol. Ese producto químico se emplea en resinas, recubrimientos, pinturas, adhesivos y determinados materiales industriales. El compromiso de Essar es el mayor de los tres anunciados en el país en torno a los subproductos del anacardo.
Tres proyectos sobre el mismo residuo
La singapurense Valency International puso en marcha en junio una planta en Attinguié para producir biocarbón a partir del residuo de cáscara. Según Ecofin Agency, se considera la primera instalación comercial a gran escala de África que produce biocarbón con cáscara de anacardo. La unidad puede procesar 20.000 toneladas de cáscara al año y obtener cerca de 6.000 toneladas de biocarbón.
Antes de esos dos proyectos, la empresa ivoriana Foods'Co obtuvo en 2025 una financiación de 3 millones de euros de la sociedad de inversión belga BIO para construir y operar una planta de extracción de CNSL en Béoumi. El proyecto contempla además la producción de briquetas con cáscara de anacardo.
En conjunto, los tres anuncios cubren las principales vías industriales disponibles hoy para la cáscara de anacardo: extracción del líquido y conversión química en cardanol, conversión térmica en biocarbón y compactación en briquetas combustibles. Cada vía apunta a compradores distintos, desde formuladores químicos hasta los mercados de enmiendas del suelo y combustibles sólidos.
El descascarado local genera la materia prima
Las inversiones siguen a un fuerte aumento del procesamiento de almendra dentro de Costa de Marfil. El país procesó unas 660.000 toneladas de anacardo en 2025, cerca del 42 % de su producción, frente a 344.026 toneladas en 2024. Los volúmenes casi se duplicaron en un año.
La cáscara representa casi el 70 % del peso del anacardo en bruto. Sobre esa base, el volumen procesado en 2025 implica del orden de 460.000 toneladas de cáscara generadas en una sola campaña. El Gobierno busca procesar localmente el 50 % de la producción nacional en 2030, lo que elevaría aún más el volumen del residuo.
Un mercado químico pequeño pero en crecimiento
Las autoridades ivorianas trabajan para posicionar al país en los mercados de derivados de la cáscara de anacardo. En junio de 2025, el CCAK reunió en Abiyán a empresas industriales, promotores de proyectos y socios técnicos y financieros en un taller para difundir las oportunidades en CNSL, biocarbón y otros derivados industriales. El regulador busca atraer más inversión al segmento y reforzar la presencia del país en el mercado mundial del CNSL.
Ese mercado sigue siendo modesto en valor. Market Report World proyecta un crecimiento medio anual del 5,43 %, desde 446 millones de dólares en 2026 hasta 718 millones de dólares en 2035. La previsión responde sobre todo a la mayor demanda de productos químicos de base biológica y a un uso más amplio del CNSL en resinas, recubrimientos, adhesivos y materiales de fricción.
De coste de eliminación a fuente de ingresos
Para los procesadores, la cuestión de los subproductos es también de control de costes. En un análisis del mercado africano, la organización francesa sin ánimo de lucro Nitidæ señala que el escaso aprovechamiento de la cáscara en el continente deja a los procesadores con gastos de almacenamiento, transporte y eliminación. Convertir la cáscara en productos comercializables transformaría ese coste industrial en una fuente potencial de ingresos.
La capacidad anunciada sigue siendo reducida frente al residuo que se genera. Solo la planta de Valency en Attinguié absorbe una fracción del volumen anual de cáscara, lo que deja espacio para nuevas unidades si se aseguran compradores estables de CNSL, cardanol, biocarbón y briquetas.