España prepara un depósito reembolsable de €0,10 para envases de bebidas
España prepara un sistema de depósito y retorno para determinados envases de bebidas de un solo uso de hasta tres litros. El consumidor pagará previsiblemente unos €0,10 por envase y recuperará todo el importe al devolverlo, aunque las informaciones difieren sobre la fecha de inicio y aún faltan las reglas definitivas.
El depósito aparecerá desglosado en el tique
España prepara la implantación de un sistema de depósito, devolución y retorno para determinados envases de bebidas de un solo uso. La compra en tiendas, supermercados y establecimientos de hostelería incorporará un cargo cercano a €0,10. No será un impuesto ni un aumento definitivo del precio, sino una fianza reembolsable: el cliente recuperará íntegramente el importe cuando entregue el envase vacío en un punto autorizado.
El Independiente señala que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, o SDDR, empezará a funcionar en noviembre de 2026. El Periódico ofrece una fecha distinta y afirma que los establecimientos deberán cobrar €0,10 desde el 12 de agosto. El calendario definitivo, por tanto, no está claro. El Independiente añade que el depósito rondará previsiblemente los €0,10, aunque la cuantía final y varios detalles operativos dependen todavía del desarrollo reglamentario.
Botellas y latas de hasta tres litros
El sistema cubrirá determinados envases de bebidas de hasta tres litros, entre ellos botellas de plástico y latas. El Periódico incluye también los briks de bebidas de hasta tres litros, mientras que El Independiente indica que la situación de otros formatos se concretará en la normativa de desarrollo. El depósito figurará por separado en el tique o factura para distinguir el precio de la bebida del importe reembolsable ligado al envase.
Los consumidores podrán devolver los recipientes mediante máquinas automáticas o en puntos atendidos. Esto añade nuevas tareas a toda la cadena de suministro. Los fabricantes y distribuidores necesitarán envases compatibles y circuitos de logística inversa, mientras que los comercios deberán habilitar capacidad de recogida. Los bares, restaurantes, hoteles y cafeterías afrontan más dudas porque el procedimiento podría variar entre el consumo en el local y la venta para llevar.
La tasa del 41,3% quedó por debajo del objetivo del 70%
La medida responde al incumplimiento del objetivo español de recogida de botellas de plástico de un solo uso. Según El Independiente, los datos oficiales situaron la recogida separada en el 41,3% en 2023, frente a una meta mínima del 70%. La Ley de Residuos prevé implantar un SDDR cuando no se cumplen los objetivos establecidos, ante la insuficiencia del modelo actual basado en el contenedor amarillo.
El marco jurídico incluye la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. El Periódico afirma que la norma busca recuperar el 90% de los residuos plásticos antes del 1 de enero de 2029. El Independiente describe el objetivo europeo más amplio como acercar las tasas de recogida al 90% durante los próximos años. El depósito pretende ofrecer un incentivo económico directo para devolver los envases y reducir su abandono en espacios públicos.
El comercio vigila los costes logísticos
Para los importadores y exportadores de bebidas, las principales incógnitas son los formatos incluidos, el registro de los envases y el reparto de los costes de recogida y transporte. Fabricantes, distribuidores y pequeños comercios han expresado preocupación por la complejidad técnica, el almacenamiento separado y el coste de la logística inversa, según El Independiente. Cuando se completen las reglas, estos elementos podrían afectar a la elección de envases, los contratos de distribución y el coste de operar en España.
Otra medida europea relacionada cambiará también los envases utilizados por la hostelería. El Periódico informa de que el Reglamento (UE) 2025/40, aprobado el 22 de enero de 2025, limita los sobres monodosis de plástico empleados habitualmente para azúcar, sal, leche, vinagre, aceite y salsas. Según el diario, su retirada comenzará el 12 de agosto y avanzará progresivamente hasta 2030, lo que obligará a adaptarse a los proveedores de alimentos en porciones y consumibles para restauración.