España, Italia y Grecia crean una alianza de la aceituna de mesa frente a los aranceles
Las asociaciones de España, Italia y Grecia han creado EFOI para representar conjuntamente a la industria europea de la aceituna de mesa en Bruselas. La federación abordará los aranceles estadounidenses, el acuerdo UE-Mercosur y la competencia bajo condiciones desiguales de acceso.
Una federación reúne a tres países
Las asociaciones de la industria de la aceituna de mesa de España, Italia y Grecia han creado la European Federation of Olive Industry, EFOI, para reforzar la representación del sector en Bruselas. Según Cinco Días, perteneciente a El País, la iniciativa agrupa a la española Asemesa, la italiana Assom y la griega Pemete. La federación tendrá su sede en Roma y estará presidida por Francisco Torrent Cruz, también presidente de Asemesa.
Los fundadores sostienen que las instituciones europeas han prestado poca atención a una industria en crecimiento con un importante papel económico y social en el Mediterráneo. EFOI centrará su actividad en los acuerdos comerciales internacionales, los aranceles de Estados Unidos y la competencia de países cuyos productores no están sujetos a los mismos estándares y técnicas exigidos a agricultores e industrias de la UE. Su objetivo inmediato es articular una posición conjunta, en lugar de mantener gestiones nacionales separadas ante Bruselas.
La producción crece, pero el acceso sigue siendo desigual
Los datos citados por Cinco Días indican que la producción europea de aceituna de mesa aumentó un 7% en los últimos cinco años, frente al 8% mundial. La producción de la UE para la campaña 2024-2025 se estimó en unos 858.000 toneladas, mientras que el mercado mundial mueve más de 3 millones de toneladas al año. Cerca de 80.000 explotaciones agrícolas europeas están vinculadas al sector y el consumo en Europa ronda las 600.000 toneladas.
La demanda se concentra en los países productores, aunque también alcanza mercados ajenos a la cultura mediterránea, entre ellos Estados Unidos, Brasil y Canadá. La aceituna de mesa se comercializa en unos 100 países, apoyada por la popularidad internacional de la dieta mediterránea y el interés por una alimentación más saludable. Para procesadores y exportadores, esa presencia ofrece posibilidades de crecimiento, pero también eleva la exposición a los aranceles y a las diferencias entre regímenes comerciales.
Las condiciones de Mercosur centran la disputa
Asemesa considera que el acuerdo UE-Mercosur genera un desequilibrio competitivo para la aceituna de mesa europea. Las aceitunas argentinas accederían progresivamente a la UE mediante la eliminación, en siete años, del arancel actual del 12,8%. En cambio, las aceitunas españolas y de otros países europeos seguirían pagando un 12,6% al entrar en Mercosur, según Asemesa. La asociación afirma que estas condiciones limitan el acceso a destinos estratégicos como Brasil y aumentan la presión competitiva dentro del mercado comunitario.
Argentina ha producido una media anual de entre 75.000 y 80.000 toneladas en los últimos años, mientras que Brasil consume aproximadamente 120.000 toneladas al año, informa Asemesa. A esta disputa se suman los aranceles que las aceitunas negras españolas soportan desde hace años en Estados Unidos. El reto de EFOI será convertir el peso conjunto de tres grandes industrias mediterráneas en demandas concretas sobre reciprocidad, aranceles y normas de producción. La federación no elimina las barreras, pero ofrece a agricultores, procesadores y exportadores una plataforma única para impugnarlas.