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La industria láctea española alerta por la caída de la leche de oveja y cabra

La producción española de leche de oveja y cabra cayó un 3% y un 5%, respectivamente, en los últimos 12 meses, según FeNIL. El récord de importaciones de queso y la leche de cabra neerlandesa más barata presionan a las queserías tradicionales.

La industria láctea española alerta por la caída de la leche de oveja y cabra

La producción de leche cae con una base ganadera menor

Los sectores españoles de leche de oveja y cabra registran nuevos descensos de producción, lo que genera preocupación por el suministro destinado a las queserías tradicionales. La Federación Nacional de Industrias Lácteas, FeNIL, señaló en su último Barómetro del sector lácteo que la producción de leche de oveja cayó un 3% y la de cabra un 5% durante los últimos 12 meses.

La contracción prolonga un retroceso de varios años. España produjo 512.000 toneladas de leche de oveja y 470.000 toneladas de leche de cabra en 2021. El año pasado, los volúmenes apenas alcanzaron unas 475.000 y 400.000 toneladas, respectivamente, según los datos del informe de FeNIL publicados por Interempresas. La producción disminuye sobre una base cada vez más estrecha, ya que el número de ganaderos se reduce progresivamente. FeNIL identifica además la falta de relevo generacional como uno de los problemas complejos del sector.

El mercado del queso crece, pero cambian las compras

La caída de la producción coincide con la expansión del mercado español de queso. Las ventas en la distribución organizada alcanzaron 463.000 toneladas durante los últimos 12 meses, un 3,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos de Circana citados por Interempresas. Sin embargo, los quesos puros de oveja y cabra no avanzaron al mismo ritmo.

Los consumidores españoles compran menos quesos tradicionales de pasta prensada elaborados con leche de oveja y cabra. El informe relaciona el cambio con nuevos hábitos de consumo, una menor renta disponible y el precio superior de estas variedades frente al queso de leche de vaca. FeNIL sostiene que los consumidores no están abandonando el queso, sino cambiando las categorías que incorporan a la cesta. Muchos de los productos que ganan espacio en los lineales son importados, lo que reduce la demanda de leche española de oveja y cabra.

La divergencia afecta directamente a las pequeñas y medianas queserías. Cuando los quesos españoles de oveja y cabra pierden presencia en el comercio, los transformadores necesitan menos materia prima local. La menor demanda añade presión a explotaciones que ya afrontan una producción descendente y la pérdida de ganaderos, y eleva el riesgo de una oferta nacional más limitada para elaborar quesos de especialidad.

Las importaciones récord alteran la competencia

España importó un récord de 435.000 toneladas de queso en 2025, un 6,4% más que el año anterior. El volumen superó en más de tres veces las exportaciones españolas de queso, situadas en 132.000 toneladas. Las importaciones totales de productos lácteos rebasaron por primera vez el millón de toneladas, al pasar de 904.000 toneladas en 2024 a 1,044 millones en 2025.

Interempresas indicó que el incremento se explica principalmente por los quesos procedentes de Alemania, Países Bajos y Francia. Para los importadores, el crecimiento del mercado y el desplazamiento hacia categorías más económicas favorecen mayores flujos de entrada. Para los productores y exportadores españoles especializados en queso de oveja y cabra, la misma tendencia supone más competencia en su mercado interno y una cadena local de materias primas más débil.

La leche neerlandesa eleva la presión sobre los precios

FeNIL también destacó las diferencias en el acceso a materias primas a precios competitivos. Países Bajos se ha convertido recientemente en uno de los principales productores de leche de cabra de la Unión Europea y ha alterado el equilibrio del mercado. Su leche de cabra suele costar, de media, un 30% menos que la producida en España, lo que presiona tanto a los ganaderos como a las queserías españolas.

El director general de FeNIL, Luis Calabozo, señaló que el crecimiento del mercado está siendo absorbido principalmente por productos importados, mientras los quesos tradicionales de oveja y cabra pierden terreno. La situación amenaza la viabilidad de numerosas pequeñas y medianas queserías. La federación pidió la colaboración de las administraciones, la distribución y el conjunto del sector para promocionar los quesos tradicionales españoles y reforzar la competitividad de toda la cadena.

Análisis completo del mercado

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