El embotellado de vino italiano cae un 3% y las existencias suben un 16,8%
El embotellado de vino italiano cayó un 3% interanual, hasta 9,86 millones de hectolitros, en los nueve primeros meses de 2026, según datos de Valoritalia publicados por HorecaNews. Las existencias certificadas alcanzaron 15,96 millones de hectolitros, mientras los espumosos y blancos tranquilos superaron a los tintos.
La caída del embotellado se modera en el tercer trimestre
El embotellado de vino italiano se mantuvo por debajo del nivel del año anterior durante los nueve primeros meses de 2026, aunque el ritmo de contracción se redujo en el tercer trimestre. Según datos de Valoritalia publicados por HorecaNews, entre enero y septiembre se embotellaron 9,86 millones de hectolitros, un 3% menos interanual. Tras un comienzo de año considerablemente más débil, el descenso del tercer trimestre se limitó al 0,3% frente al mismo periodo de 2025.
Las cifras apuntan a una estabilización, no todavía a una recuperación. Las existencias certificadas por Valoritalia alcanzaron 15,96 millones de hectolitros el 31 de julio de 2026, un 16,8% más que un año antes. El aumento del inventario, unido a la reducción del embotellado acumulado, puede elevar la necesidad de controlar la oferta y proteger los precios. No obstante, Maurizio Lunetta, director del consorcio Etna DOC, advirtió que Valoritalia no cubre todas las denominaciones italianas, tiene menor representatividad en el sur y no ofrece un total nacional de existencias.
Los blancos y espumosos superan a los tintos
La evolución varió de forma marcada por categoría. En el tercer trimestre, el embotellado DOC creció un 5% y el DOCG avanzó un 4,9%, mientras el IGT retrocedió un 18,9%. Los blancos tranquilos aumentaron un 6,7% y los espumosos un 7,6%, frente a una caída del 6,7% en los tintos. Los productores de estilos frescos y versátiles reciben así una señal de demanda más favorable, mientras las denominaciones de tintos y el segmento IGT afrontan mayor presión para ajustar la producción a las ventas.
Giancarlo Guidolin, presidente del consorcio de tutela de Prosecco DOC, señaló que las grandes denominaciones, como Prosecco DOC, influyen notablemente en los resultados nacionales. Describió un consumo más débil en los mercados maduros por el cambio de actitud de los jóvenes hacia el vino, la mayor moderación de las generaciones de más edad y la inflación. En Francia, afirmó, Prosecco DOC está creciendo a costa de espumosos locales con otro posicionamiento de precio. Los mercados emergentes mantienen un potencial considerable, pero sus volúmenes son menores y la demanda se concentra en consumidores de ingresos medios y altos.
Los consorcios refuerzan el control de la oferta
Prosecco DOC ha bloqueado nuevas plantaciones y puede recurrir al almacenamiento para regular la oferta. Guidolin sostuvo que los consorcios deben equilibrar demanda y producción entre marcas, etiquetas y canales de distribución, en lugar de limitarse a sumar los intereses de cada asociado. Luca Rigotti, presidente del consorcio Delle Venezie DOC, indicó igualmente que gestionar rendimientos, disponibilidad y potencial vitícola permite prevenir excedentes y reducir la presión sobre los precios.
Delle Venezie DOC combina escala con certificación y trazabilidad, incluido el uso de precintos estatales en 230 millones de botellas de Pinot Grigio delle Venezie. Rigotti afirmó que la masa crítica, la continuidad del suministro y la promoción internacional solo generan ventajas si están respaldadas por una gestión eficaz.
Etna DOC ofrece un caso diferente. Después de duplicarse la superficie de viñedo y la producción, el consorcio limitó la expansión en 2021 y renovó las restricciones en 2024. El embotellado aumentó un 13% en los nueve primeros meses de 2026, tanto en blancos como en tintos, y la relación entre existencias y producción volvió a los niveles previos al desequilibrio de 2023. Lunetta advirtió, aun así, que el crecimiento reciente no debe considerarse permanente.
Giacomo Bartolommei, presidente del consorcio del vino Brunello di Montalcino, señaló que los IGT llevan más de un año en retroceso, mientras los DOC y, sobre todo, los DOCG muestran mayor resistencia, especialmente en los segmentos prémium. Para las denominaciones, la prioridad comercial es cada vez más clara: regular la producción, preservar el posicionamiento y distinguir entre vino embotellado y vino efectivamente vendido.