El Niño retrasa tres semanas los cítricos de Perú y reduce el volumen hasta un 30%
El calor asociado a El Niño ha retrasado unas tres semanas la campaña citrícola peruana y ha reducido el volumen previsto entre un 25% y un 30%. Siembra Alta espera cerrar con exportaciones un 20% inferiores al plan, mientras la oferta sudafricana contiene los precios en Europa.
El calor altera la coloración y el calendario de cosecha
La campaña de cítricos de Perú acumula unas tres semanas de retraso y el volumen esperado se sitúa entre un 25% y un 30% por debajo de la proyección inicial debido a las condiciones vinculadas a El Niño, informó FreshPlaza. La situación reduce la disponibilidad de fruta que cumple las especificaciones de exportación y puede modificar los calendarios de entrega a los compradores internacionales.
Antonio Falcone, gerente general del productor y exportador peruano Siembra Alta, explicó que las altas temperaturas impidieron que los campos recibieran el frío necesario para que las mandarinas alcanzaran una coloración completa. El problema es más intenso en los valles de Chincha y Santa Rosa, mientras Pisco, Paracas e Ica muestran una evolución algo más favorable. El envasado para exportación queda limitado tanto por el tamaño de la cosecha como por la proporción de fruta que alcanza el color exigido en origen.
La oferta evoluciona de manera desigual por mercado
Siembra Alta produce y exporta mandarinas Satsuma, Orri, Nadorcott, Primosole y Tango, con una demanda diferente en cada destino. Falcone señaló que la empresa tiene una posición especialmente fuerte en Canadá con Orri, mientras los compradores de México prefieren Nadorcott y Tango. Los programas norteamericanos y canadienses siguen estables, aunque su cumplimiento depende de una disponibilidad más reducida de fruta con la coloración adecuada.
La situación es más incierta en Europa, donde volúmenes considerables de Sudáfrica compiten con la cosecha peruana retrasada. Falcone prevé que el consumo europeo mejore aproximadamente desde mediados de septiembre, cuando el mercado suele ganar actividad. Sin embargo, las llegadas tardías y la oferta competidora pueden complicar la ventana comercial de Perú. Los importadores podrían tener que ajustar sus programas semanales, mientras los exportadores deberán priorizar los destinos y calibres que ofrezcan mayor rentabilidad para la limitada fruta apta para envasado.
La menor oferta no provoca un salto de precios
Pese a la reducción del 25-30% frente al volumen proyectado, los precios se mantienen estables y no han subido con fuerza. Falcone atribuyó la reacción limitada, en parte, a la gran cantidad de fruta que llega desde Sudáfrica. Esa oferta proporciona una alternativa a los compradores europeos y reduce la presión inmediata para pagar mucho más por las mandarinas peruanas retrasadas.
Siembra Alta espera ahora terminar la campaña con un volumen exportado un 20% inferior al plan. La empresa concentrará parte de la oferta restante en variedades tardías como Honey Murcott, cuya disponibilidad está prevista hasta la semana 48, y priorizará la calidad sobre el volumen. El impacto climático podría prolongarse más allá de la campaña actual: el retraso de la floración en variedades tempranas como Autumn y Primosole también podría afectar la producción de 2027. Productores y exportadores tendrán que vigilar floración, coloración y rendimiento de envasado antes de comprometer volúmenes futuros. Para los compradores, la cuestión inmediata es si la menor disponibilidad peruana dejará huecos cuando empiecen a disminuir los suministros de otros países del hemisferio sur.