Egipto afronta un déficit de 900.000 toneladas de azúcar al reabrir las exportaciones
Egipto prevé consumir 3,9 millones de toneladas de azúcar en 2026/2027 frente a una producción local cercana a 3 millones. La reapertura de las exportaciones beneficia a los productores, pero el déficit de 900.000 toneladas mantiene la necesidad de importar.
El consumo supera la producción nacional
El mercado azucarero de Egipto afronta un déficit teórico de unas 900.000 toneladas en la campaña 2026/2027. El consumo se acercará a 3,9 millones de toneladas, mientras que la producción nacional se estima en alrededor de 3 millones. Hazem El-Menoufi, miembro de la División de Productos Alimentarios, declaró a Cairo 24 que la diferencia seguirá cubriéndose mediante importaciones.
La brecha centra el debate sobre la reapertura de las exportaciones egipcias de azúcar. El Ministerio de Inversión y Comercio Exterior ha autorizado hasta finales de 2026 la exportación de todo tipo de azúcar, pero únicamente en volúmenes considerados excedentarios respecto a las necesidades internas. El Ministerio de Abastecimiento participa en la determinación de esas cantidades y cada operación continúa sujeta a controles y autorizaciones.
Según El-Menoufi, la política busca asegurar el abastecimiento nacional, ayudar a las fábricas cuando existen inventarios excedentarios y mantener estables los precios. Sin embargo, cuando el consumo supera la producción, la definición del excedente y el momento de las autorizaciones resultan fundamentales. Las decisiones deben considerar tanto las existencias disponibles como la necesidad permanente de azúcar importado.
Los precios vuelven hacia el coste de producción
Según Cairo 24, el azúcar bajó durante julio y agosto hasta unos 21.000–22.000 libras egipcias por tonelada, mientras que las estimaciones de la División del Azúcar situaban el coste de producción cerca de 26.000 libras egipcias. El precio negociado ha regresado a aproximadamente 25.000–26.000 libras egipcias por tonelada, con diferencias entre empresas y regiones.
El-Menoufi señaló que la reapertura de las exportaciones fue uno de los factores del último aumento, ya que recuperó parte de la demanda exterior. No obstante, no fue la única causa. También influyeron la oferta y demanda nacionales, las oscilaciones del mercado mundial, los costes de producción y operación, y la entrada previa de azúcar importado a precios más bajos.
El retorno a 25.000–26.000 libras egipcias por tonelada representa tanto una subida como una recuperación hacia el coste estimado de producción. Mantener durante mucho tiempo precios claramente inferiores a los costes perjudica a fábricas, agricultores y cadenas de suministro. Una subida injustificada, en cambio, eleva los costes de los fabricantes de alimentos y termina afectando al consumidor.
La previsión exportadora exige cautela
Las estimaciones publicadas apuntan a exportaciones de unas 300.000 toneladas de azúcar refinado en 2026/2027. El-Menoufi recalcó que se trata de una previsión y no de un volumen ya enviado. La diferencia es importante en un mercado cuyo balance entre producción y consumo ya revela una elevada necesidad de importación. Las ventas reales dependerán del excedente reconocido oficialmente y de las autorizaciones concedidas.
Los movimientos del precio también repercutirán en la confitería, la panadería, el chocolate, las bebidas, algunos productos lácteos y las mermeladas. El impacto dependerá del peso del azúcar en los costes y de la capacidad de cada empresa para absorberlos. El-Menoufi considera prioritario evitar escasez y especulación sin comprometer la continuidad de las fábricas. A corto plazo, los precios dependerán de la oferta nacional, los volúmenes exportables, el mercado mundial y los costes de producción e importación.