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La prohibición de EE. UU. amenaza el suministro canadiense de alcohol y suero lácteo

La prohibición estadounidense sobre bebidas alcohólicas, suero lácteo y otros productos canadienses podría provocar faltantes en bares, comercios especializados y vendedores de suplementos proteicos. Los economistas prevén disrupciones concentradas, más que un fuerte aumento de la inflación nacional.

La prohibición de EE. UU. amenaza el suministro canadiense de alcohol y suero lácteo

La prohibición llega tras aranceles del 50%

La prohibición estadounidense sobre determinadas importaciones canadienses dificultará el abastecimiento de algunas bebidas alcohólicas y productos proteicos elaborados con suero lácteo. Las empresas dependientes de proveedores canadienses especializados serían las más afectadas. Vinetur, citando un artículo de HuffPost basado en entrevistas con tres economistas, indicó que la medida incluye todas las bebidas alcohólicas de Canadá, melaza, cerveza sin alcohol y licores, además del suero lácteo.

La medida fue anunciada el 29 de septiembre, después de que la administración impusiera durante el verano aranceles del 50% a numerosos productos canadienses. Josh Stillwagon, profesor de Economía y director de división en Babson College, considera que el efecto sobre los precios nacionales será limitado porque los aranceles ya habían vuelto poco rentable la venta de muchas de esas importaciones. La prohibición plantea otro problema: los productos desaparecen por completo en lugar de seguir disponibles a un precio mayor.

Los negocios especializados afrontan los mayores faltantes

Los bares, restaurantes y comercios que trabajan con cerveza y licores canadienses podrían perder referencias de sus estanterías y cartas. Michael Klein, profesor de asuntos económicos internacionales en la Fletcher School de Tufts University y editor ejecutivo de Econofact, citó el whisky Canadian Club como ejemplo de un producto que podría dejar de estar disponible. También señaló que los competidores nacionales suelen subir precios cuando los aranceles reducen la competencia importada.

El impacto no será uniforme. Fergus Hodgson, director de Econ Americas, identificó como especialmente vulnerables a las empresas próximas a la frontera, los operadores con relaciones históricas con proveedores canadienses y los establecimientos cuyos clientes son fieles a marcas de Canadá. Las grandes cadenas con inventarios amplios disponen de más sustitutos que las tiendas y bares centrados en etiquetas de distribución limitada.

Las grandes compañías de bebidas podrían utilizar una alternativa logística. Las reglas contemplan una excepción para transportar alcohol a granel, lo que permite mover licores en cisternas, barriles o contenedores plásticos y embotellarlos en Estados Unidos. Las pequeñas destilerías artesanales canadienses tienen menos capacidad para recurrir a este sistema y podrían perder acceso al mercado estadounidense mientras sus competidores mayores reorganizan el suministro.

Los usuarios de suero buscan fuentes alternativas

La restricción al suero lácteo podría afectar tanto a los minoristas de alimentos como a las tiendas de batidos, gimnasios y vendedores de suplementos proteicos. Canadá aporta la mayor parte del suero importado por Estados Unidos y ha sido el origen de mayor crecimiento, según HuffPost. Stillwagon señaló que la demanda creciente de productos proteicos ya había impulsado el mercado del suero y que la menor oferta podría elevar los costes de compra.

El efecto sobre la inflación nacional puede ser modesto, pero ese promedio ocultaría una presión intensa sobre las empresas dependientes del suero. Importadores y fabricantes tendrán que buscar otros proveedores, reformular productos o asumir costes superiores. La velocidad del ajuste dependerá de la capacidad disponible fuera de Canadá y de la rapidez con que los compradores puedan homologar nuevas fuentes.

La incertidumbre puede durar más que la prohibición

La disputa comercial también está afectando a los servicios. Stillwagon afirmó que los viajes canadienses a Estados Unidos siguen aproximadamente un 25% por debajo del nivel de 2024, pese a cierta recuperación durante el último año. Maine, Vermont, el norte del estado de Nueva York y Michigan figuran entre las zonas fronterizas más expuestas. Klein añadió que destinos invernales como Arizona y Florida también podrían recibir menos visitantes canadienses.

Una revocación no restablecería inmediatamente el comercio normal. Stillwagon dijo que los envíos físicos podrían reanudarse en cuestión de días si el Congreso eliminara las prohibiciones, pero recuperar contratos, inventarios y patrones comerciales podría requerir un par de trimestres. Klein sostuvo que Estados Unidos es percibido cada vez más como un socio comercial poco fiable. Esa pérdida de confianza mantendría cautos a proveedores canadienses, importadores estadounidenses y distribuidores incluso después del fin de las restricciones.

Análisis completo del mercado

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