Las exportaciones de arroz de Ecuador a Colombia superan las 41.000 toneladas hasta agosto
Los despachos de arroz ecuatoriano a Colombia alcanzaron cerca de 41.000 toneladas métricas hasta agosto tras la reapertura del paso terrestre en la frontera norte, con 20.000 toneladas solo en agosto. Corpcom estima que el volumen final podría rebasar las 45.000 toneladas, frente a una meta sectorial superior a 50.000. Colombia arrastra un déficit estructural, con 90.000 hectáreas menos sembradas y un faltante de 500.000 toneladas.
Los despachos de arroz ecuatoriano con destino a Colombia alcanzaron cerca de 41.000 toneladas métricas hasta agosto, según estimaciones de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom) recogidas por Diario Correo. La aceleración llegó tras el restablecimiento del paso terrestre en la frontera norte del país.
El ritmo cambió con fuerza a mitad de año. Diario Correo informa que en los primeros seis meses se acumularon 13.000 toneladas métricas, en julio se sumaron otras 8.000 toneladas y solo en agosto se despacharon 20.000 toneladas. Agosto explicó, por tanto, cerca de la mitad del acumulado.
El presidente de Corpcom, Juan Pablo Zúñiga, señaló que el volumen final podría rebasar las 45.000 toneladas y que la cifra se confirmará en estos días. La industria había trazado la meta de enviar más de 50.000 toneladas en lo que resta del año una vez reabierto el paso terrestre. Zúñiga precisó que aún no es posible determinar con exactitud el volumen al cierre de 2026, en un contexto en el que el país vecino mantiene un déficit de abastecimiento que lo ha llevado a recurrir también a importaciones desde Estados Unidos.
El corredor terrestre se reabrió a finales de julio
El canal por carretera se reabrió formalmente a finales de julio, tras la finalización de las medidas restrictivas dispuestas por el Gobierno colombiano mediante el Decreto 583. El cierre se originó en diferendos comerciales de inicios de año y obligó a los exportadores a usar temporalmente la vía marítima, con costos logísticos notablemente más altos. Históricamente, el 90 % del arroz ecuatoriano hacia ese destino se transporta por vía terrestre.
El flujo pesa más allá del propio sector arrocero: el arroz es el segundo producto de la oferta exportable ecuatoriana hacia Colombia, con una participación del 11 %.
Zúñiga afirmó que el movimiento ha apuntalado la economía del productor local. “El dinamismo ha sido positivo. La salida de arroz hacia Colombia ha ayudado a mejorar la situación de precios en el mercado local, beneficio directo para el productor”, destacó.
El déficit estructural de Colombia
La demanda colombiana no se cubre con oferta interna. La Encuesta Nacional de Arroz Mecanizado (ENAM) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), junto con la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) y el Ministerio de Agricultura de Colombia, reportan una producción media anual de 3,18 a 3,2 millones de toneladas de arroz paddy verde, equivalentes a entre 2,2 y 2,5 millones de toneladas en seco o blanco.
Los datos del DANE para el primer semestre de 2025 mostraron:
- 417.556 hectáreas sembradas
- 178.086 hectáreas cosechadas
- 998.837 toneladas producidas
Con rendimientos de 4,5 a 5,5 t/ha, esa oferta resulta insuficiente para un consumo de 41 a 46 kg por persona al año. Colombia importa en promedio entre el 9 % y el 10 % de su consumo total, y ese es el espacio que ocupa el grano ecuatoriano.
Desde entonces el cuadro se ha tensado más. El gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández, dijo a medios colombianos que la superficie sembrada cayó 90.000 hectáreas por bajos precios y variabilidad climática, lo que generó un déficit de 500.000 toneladas.
El Niño golpea en dos direcciones
La industria ecuatoriana sigue de cerca las proyecciones meteorológicas vinculadas al fenómeno de El Niño. Zúñiga advirtió que un invierno riguroso genera habitualmente complicaciones logísticas, panorama que podría empeorar por las lluvias e inundaciones. Al recordar el evento de 1997 y 1998, indicó que “hubo un déficit importante no solo de arroz, sino de muchos productos del agro, especialmente de la Costa”. Las industrias responden absorbiendo la totalidad de la cosecha nacional y preservando existencias, con la estrategia principal de “mantener los inventarios al mayor nivel posible, de acuerdo a la capacidad de almacenamiento con la que cuenta el país”.
Zúñiga aseguró que entre el grano en bodegas, lo sembrado y lo cosechado existe stock suficiente para el consumo interno hasta fin de año, pero advirtió que la situación del primer trimestre de 2027 dependerá directamente de la severidad del fenómeno.
En Colombia el mismo fenómeno se manifiesta en el extremo opuesto: la sequía. Para mitigar la falta de agua en zonas clave como Huila y Tolima, Fedearroz impuso una estricta planificación que restringe las siembras a partir de septiembre, promueve variedades resistentes al calor e implementa el manejo eficiente del recurso hídrico ante la drástica caída en los caudales de los ríos, según Hernández.