Maiceros de Ecuador denuncian 600.000 toneladas sin vender y amenazan con bloquear carreteras
Los agricultores ecuatorianos afirman que unas 600.000 toneladas de maíz siguen en el campo porque la industria nacional de balanceados no compra la cosecha. Los productores amenazan con cerrar vías el 1 de septiembre de 2026 y exigen al Gobierno revisar la oferta, la necesidad de importar y los precios.
Los productores denuncian compras paralizadas
Los maiceros ecuatorianos aseguran que unas 600.000 toneladas de grano permanecen sin comercializar en el campo porque la industria nacional de alimentos balanceados no está comprando la cosecha. Un comunicado de productores anunció posibles cierres de vías el 1 de septiembre de 2026 para exigir la reactivación de las compras y una respuesta oficial ante la acumulación. El documento no lleva firma de responsabilidad, pero José Luis García, coordinador de Defensa del Agricultor, confirmó a Diario EXPRESO el malestar del sector.
García dijo a EXPRESO que los centros de acopio de la industria permanecen cerrados. La disputa inmediata afecta, por tanto, tanto al acceso a compradores como al volumen total disponible. Cada demora eleva la presión comercial sobre agricultores que también afrontan el encarecimiento del diésel y los fertilizantes. Para los fabricantes nacionales de balanceados, el excedente denunciado plantea por qué el maíz local no está circulando por los canales habituales de abastecimiento.
Más rendimiento frente a una demanda débil
La acumulación coincide con una fuerte mejora de la productividad agrícola. Según García, el rendimiento medio del maíz en Ecuador pasó de cinco a siete toneladas por hectárea. El aumento amplió la oferta disponible, pero los productores sostienen que las compras no crecieron al mismo ritmo. El resultado es un desajuste entre una cosecha mayor y la capacidad o disposición de la industria nacional para absorberla bajo las condiciones actuales.
García situó el precio referencial del maíz entre $17,45 y $19, aunque los comentarios publicados por EXPRESO no especifican la unidad de cotización. Afirmó que algunos agricultores reciben actualmente alrededor de $17 por la escasez de compradores, unos centavos por debajo del precio mínimo de sustentación. Las ofertas más bajas agravan el efecto del aumento de los costes de diésel y fertilizantes. El mayor rendimiento ha generado más grano, pero no necesariamente mejores márgenes si el agricultor debe aceptar descuentos o dejar la cosecha sin vender.
La disputa sobre las importaciones presiona al Gobierno
Los productores también sostienen que la industria de balanceados presiona al Gobierno para que autorice importaciones. García afirma que la producción nacional basta para cubrir la demanda y que el maíz importado desplazaría al producto ecuatoriano, con efectos sobre el empleo rural y los ingresos agrícolas. EXPRESO recogió además su petición de una política pública que priorice la producción nacional. El material disponible no incluye una respuesta de la industria ni una evaluación oficial del supuesto excedente de 600.000 toneladas.
García pidió al Gobierno convocar al Consejo Consultivo del Maíz para revisar técnicamente la oferta y la demanda y determinar si existe un déficit que justifique las importaciones. Esa revisión sería clave para resolver las posiciones enfrentadas: los agricultores quieren reabrir los centros de acopio y dar prioridad al grano local, mientras que cualquier autorización de importación requeriría demostrar que la oferta nacional no cubre las necesidades de la industria de balanceados. Si las compras no se reanudan o el Gobierno no interviene, los bloqueos anunciados podrían convertir el 1 de septiembre una disputa comercial agrícola en un problema logístico más amplio.