Las disrupciones logísticas reducen la cuota del banano indio en Irak y los precios al productor
El alargamiento de los trayectos hacia Oriente Medio está restando competitividad al banano indio y demorando el cobro de los exportadores. La cuota de India en el mercado iraquí cayó de alrededor del 75-80% el año pasado a menos del 40%, mientras bajaron los precios en origen.
El tránsito pasa de una semana a más de un mes
Las disrupciones en torno al estrecho de Ormuz están erosionando la ventaja logística de India en el mercado bananero de Oriente Medio. Un cargamento desde India hasta Jebel Ali, en Emiratos Árabes Unidos, tardaba anteriormente unos 5-7 días, pero el trayecto puede superar ahora los 30 días, según CafeF.
La prolongación de la ruta plantea dos problemas relacionados para los exportadores. El flete sube mientras el banano permanece más tiempo en tránsito, lo que eleva el riesgo de pérdida de calidad antes de la entrega. El pago también se retrasa y alarga el ciclo de conversión de efectivo de las comercializadoras que operan con un producto perecedero.
Prashant Dharpure, representante del exportador de banano de alta calidad Bandhan Agritech Pvt. Ltd., señaló el tiempo de tránsito y las tarifas de flete como los dos factores que determinan la competitividad de la oferta india. India exportó más de 40.000 contenedores de banano el año pasado, apoyada en la rapidez de entrega y unos costes de transporte relativamente favorables.
India cede terreno ante los proveedores latinoamericanos
El cambio resulta especialmente visible en Irak. El banano indio representaba aproximadamente el 75-80% de ese mercado el año pasado, pero su cuota ha caído ahora por debajo del 40%, estimó Dharpure. Ecuador, Costa Rica, Guatemala y otros orígenes latinoamericanos encuentran oportunidades para ampliar sus ventas a medida que la fruta asiática resulta más difícil y costosa de entregar.
Los exportadores latinoamericanos también afrontan mayores costes de transporte, aunque Dharpure indicó que el incremento no ha sido tan grave como para los proveedores asiáticos. Esa diferencia les permite ganar presencia en Oriente Medio pese a que sus zonas productoras se encuentran más alejadas.
Los exportadores de Vietnam y Filipinas también sufren las disrupciones regionales, aunque su exposición es distinta. Vietnam entró en el mercado hace relativamente poco, pero la calidad de su producto le ha permitido ganar la confianza de los importadores y convertirse en un competidor relevante para India. Filipinas cuenta con una industria exportadora más consolidada y una cartera de mercados más diversificada, incluidos Japón y China, por lo que depende menos de la demanda de Oriente Medio.
El excedente presiona los ingresos de los agricultores indios
El banano que no puede exportarse está siendo redirigido al mercado interno de India. El país tiene una base de consumo suficientemente grande para absorber la fruta adicional y depende menos de las exportaciones que Filipinas o Ecuador. Sin embargo, el aumento de la oferta está reduciendo los precios percibidos por los agricultores.
Dharpure estimó que los productores reciben actualmente unos 0,16-0,21 dólares por kilogramo, frente a los 0,26-0,32 dólares por kilogramo que podrían obtener en condiciones normales de exportación. La diferencia entre los extremos inferiores es de 0,10 dólares por kilogramo y entre los superiores, de 0,11 dólares. La caída de los ingresos afecta directamente a las explotaciones y podría inducir a los productores a moderar el gasto en el manejo del cultivo y otras tareas productivas.
Los exportadores todavía ven margen para una recuperación porque India conserva una ventaja geográfica si se normaliza el transporte, mientras los productores latinoamericanos afrontan sus propias dificultades productivas. La siguiente prueba llegará previsiblemente en octubre, cuando la demanda de banano en Oriente Medio suele aumentar y la campaña exportadora entra en una fase importante. Recuperar tiempos de tránsito cortos y fletes asumibles determinará si los proveedores indios pueden recobrar cuota sin sacrificar la calidad de la fruta ni los márgenes agrícolas.