La demanda india de arroz para etanol podría elevar los precios ₹5–₹10 por kg
India aumentó el uso de arroz para etanol de 236.000 toneladas en el ejercicio 2024-25 a 5,222 millones de toneladas en 2025-26, según Kanak News. Analistas citados por el canal estiman que una menor oferta en el mercado abierto podría elevar los precios ₹5–₹10 por kg.
Se dispara el uso de arroz para etanol
El creciente uso de arroz para producir etanol en India genera dudas sobre el volumen de grano disponible para los hogares y los compradores comerciales. Kanak News informa de que la cantidad destinada al etanol pasó de 236.000 toneladas en el ejercicio 2024-25 a 5,222 millones de toneladas en 2025-26. El aumento de 4,986 millones de toneladas en un solo ejercicio ha convertido a las plantas de etanol en una fuente de demanda mucho más relevante.
El informe añade que se están utilizando cantidades adicionales en el ejercicio 2026-27, aunque no precisa su volumen. La cuestión central es el desvío hacia la fabricación de combustible de arroz procedente de las reservas públicas. El grano estatal puede complementar la oferta comercial, abastecer programas alimentarios o destinarse a usuarios industriales. Una mayor asignación a las destilerías condiciona, por tanto, la parte de ese colchón que puede llegar a otros compradores.
Posible subida de ₹5–₹10
Los analistas citados por Kanak News calculan que el arroz podría encarecerse ₹5–₹10 por kg en el mercado abierto si la oferta se contrae. Es una estimación condicionada y no una variación ya confirmada, pero muestra la posible magnitud del efecto para consumidores, minoristas y procesadores. Una subida de ₹5–₹10 por kg incrementaría directamente el gasto familiar en un alimento básico y los costes de las empresas que compran arroz fuera de los canales públicos de distribución.
El resultado dependerá de si la creciente demanda de etanol provoca una escasez real en el mercado comercial. Las ventas de reservas estatales, el tamaño y el calendario de la cosecha, las compras públicas y el volumen destinado a programas alimentarios influirán en la disponibilidad. La fuente no ofrece cifras sobre estos factores, por lo que el aumento del consumo industrial no basta para determinar la magnitud de un eventual déficit.
Alimentos y combustible compiten por las reservas
Para los productores de etanol, el mayor acceso al arroz aporta materia prima adicional y respalda la producción dentro de la política india de combustibles. Para el sector arrocero, supone la entrada de otro gran comprador junto a los hogares, los procesadores de alimentos y los programas públicos de distribución. Con 5,222 millones de toneladas, la demanda de las destilerías ya no puede considerarse marginal al evaluar las ventas estatales y las existencias disponibles.
Los comerciantes y procesadores deberán vigilar las condiciones de las asignaciones públicas y el ritmo de suministro a las instalaciones de etanol. Si las reservas estatales cubren la demanda industrial sin reducir la disponibilidad comercial, el efecto sobre los precios podría ser limitado. Si las asignaciones restringen el volumen accesible para los compradores privados, la competencia por el grano aumentaría y los precios podrían acercarse al intervalo citado.
El impacto alcanzaría a toda la cadena
Un arroz más caro beneficiaría a los vendedores con existencias comercializables, pero elevaría los costes de molinos, fabricantes de alimentos, minoristas y compradores institucionales. Los productores agrícolas solo se beneficiarían si el aumento llega a los precios en origen en lugar de quedar retenido en otros tramos de la cadena. Las empresas de etanol también afrontarían incertidumbre regulatoria y de suministro si la preocupación por los alimentos modifica las futuras asignaciones.
Las cifras publicadas por Kanak News muestran un rápido cambio en el destino del arroz estatal, pero no demuestran por sí solas que exista una escasez nacional. La señal inmediata es la aparición de una fuente de demanda mayor y dependiente de decisiones públicas. El mercado necesita datos más claros sobre las asignaciones de 2026-27, los inventarios estatales y las ventas abiertas para valorar si la subida prevista de ₹5–₹10 por kg llegará a materializarse.