La débil demanda frena la campaña egipcia de boniato pese al aumento de producción
La producción egipcia de boniato podría haber aumentado alrededor de un 15 % respecto a la campaña anterior, pero la demanda sigue débil en sus principales mercados europeos. Los exportadores afrontan deterioro del producto, presión sobre los precios y peticiones de venta en consignación.
La oferta crece más rápido que la demanda
La campaña egipcia de boniato se está ralentizando por la debilidad de las compras y la abundancia de la cosecha, lo que aumenta la presión sobre productores y exportadores. Mostafa Ali, de Premium Sourcing, declaró a FreshPlaza que la producción había crecido por segundo año consecutivo. Algunas estimaciones apuntan a un aumento cercano al 15 % frente a la campaña anterior, mientras la demanda no logra absorber los volúmenes disponibles.
El desequilibrio resulta especialmente relevante porque las exportaciones egipcias de boniato se concentran en un grupo relativamente reducido de destinos. Según Ali, el Reino Unido es el mercado principal, acompañado por España, los Países Bajos y Francia en Europa occidental. Lituania y Rumanía importan volúmenes significativos en Europa oriental. La demanda es débil en todos ellos, por lo que los exportadores disponen de pocas alternativas para recolocar el excedente.
El calor retrasa el consumo estacional
Ali atribuyó la desaceleración principalmente al patrón estacional de consumo y a un verano inusualmente caluroso en Europa. El boniato suele venderse mejor durante los períodos fríos, de modo que las altas temperaturas han frenado el consumo cuando Egipto necesita comercializar una cosecha mayor. El exportador prevé una recuperación hacia finales de septiembre y comienzos de octubre, a medida que bajen las temperaturas.
Ese repunte podría llegar demasiado tarde para una parte del producto. FreshPlaza informó de que la prolongada debilidad del mercado ya está provocando pérdidas de volumen por deterioro. Los agricultores retrasan la recolección tanto como pueden para no añadir más oferta a un mercado saturado, pero Ali advirtió de que la cosecha no puede aplazarse indefinidamente.
La presión se transmite así a toda la cadena de suministro. Los agricultores deben comparar el riesgo de dejar las raíces en el suelo con la posibilidad de que el producto recolectado no encuentre suficiente demanda. Mientras esperan que el frío reactive el consumo, los exportadores tienen que gestionar la vida útil, la calidad y las negociaciones con los clientes.
Los compradores presionan precios y condiciones
La escasa absorción también ha modificado las condiciones comerciales. Ali señaló que algunos clientes aprovechan la situación para exigir precios más bajos o ventas en consignación, en las que el pago depende de la posterior colocación del producto. Él rechaza trabajar bajo esa fórmula, aunque otros exportadores egipcios sí la han aceptado.
La consignación deja una mayor parte del riesgo de mercado y de deterioro en manos del exportador. La aceptación de esas condiciones por algunos operadores también puede intensificar la competencia cuando los volúmenes ya son abundantes. Pese a ello, Ali confía en que el mercado termine recuperándose.
Conservación, variedades y transformación
A pesar de la difícil campaña, Ali considera que el boniato sigue siendo un cultivo estratégico para Egipto. Cada vez más exportadores entran en el negocio y algunos han optado por especializarse exclusivamente en este producto. A su juicio, existe una oportunidad para consolidar el sector y reforzar el papel de Egipto como gran proveedor mundial.
Ese objetivo exigirá más inversión después de la cosecha. Ali identificó las instalaciones de curado como esenciales para alargar la vida útil y mejorar la comercialización durante los períodos de poca demanda. Un mejor manejo poscosecha daría más tiempo a los exportadores para vender y reduciría las pérdidas por deterioro.
También propuso diversificar la producción más allá de las variedades Beauregard y Bellevue para llegar a más consumidores. La transformación local con valor añadido podría ofrecer otra salida a los excedentes. El desarrollo de productos y subproductos de boniato para el mercado nacional y la exportación reduciría la dependencia del mercado fresco, aunque Ali indicó que la industria transformadora egipcia tendrá que prestar mucha más atención a este ámbito.