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Los cortes eléctricos exponen la fragilidad del sistema energético de Túnez

Los cortes repetidos durante una ola de calor excepcional revelaron la escasa reserva de generación, el envejecimiento de la red y la dependencia del gas en Túnez. Granjas avícolas, negocios alimentarios y talleres sufrieron pérdidas cuando las temperaturas superaron los 48°C en varias gobernaciones.

Los cortes eléctricos exponen la fragilidad del sistema energético de Túnez

La ola de calor convierte los cortes en una crisis avícola

Los cortes eléctricos repetidos durante una ola de calor excepcional dejaron al descubierto las debilidades del sistema energético tunecino y afectaron a granjas avícolas, comercios, restaurantes, panaderías y talleres industriales. Al Jazeera informó de temperaturas superiores a 48°C en varias gobernaciones, mientras el uso intensivo de aire acondicionado elevó el consumo eléctrico a niveles récord. La Sociedad Tunecina de Electricidad y Gas, STEG, afirmó que los cortes buscaban proteger la red nacional frente a un colapso total.

Las consecuencias fueron especialmente graves para las granjas avícolas modernas, donde la ventilación, el control de temperatura y la distribución de agua y alimento dependen casi por completo de la electricidad. El avicultor Moncef Mechergui dijo que perdió más del 90% de una bandada de unas 10.000 aves en su granja de Bizerta después de que el apagón detuviera los sistemas de ventilación, refrigeración, agua y alimentación. El veterinario Hamza Bouchrit explicó a Al Jazeera que los pollos de engorde de rápido crecimiento generan mucho calor y necesitan ventilación continua, por lo que incluso una interrupción breve resulta peligrosa con temperaturas extremas. No existe una estimación oficial nacional de las pérdidas agrícolas, pero representantes del sector situaron a Bizerta y Zaghouan entre las gobernaciones más afectadas.

La demanda supera la capacidad disponible

El experto energético Charfeddine Yacoubi señaló que la ola de calor fue el detonante inmediato, pero no la única causa de la crisis. Las temperaturas récord de mediados de julio elevaron la demanda máxima por encima de la capacidad de producción disponible, mientras el deterioro de la infraestructura de generación y transmisión y los retrasos de mantenimiento aumentaron la vulnerabilidad de la red. Según el Observatorio Tunecino de Energía y Minas, la demanda eléctrica lleva años creciendo más rápido que la capacidad de generación. No se han registrado grandes incorporaciones de capacidad desde 2022, lo que redujo el margen de reserva para los picos estivales.

Aun así, la generación eléctrica aumentó un 6% interanual en los primeros 5 meses de 2026, hasta 7.506 GWh, según el observatorio. La producción destinada al mercado nacional creció un 4%, pero las importaciones de electricidad todavía cubrieron cerca del 9% de las necesidades internas. STEG concentró el 91% de la generación nacional y las energías renovables aportaron solo el 9%, pese a los planes gubernamentales de expansión. Túnez también produce alrededor del 92% de su electricidad con gas natural. La caída de la producción gasista nacional ha incrementado la dependencia de las importaciones, especialmente de Argelia, vinculando más estrechamente la seguridad eléctrica con la disponibilidad y el coste del combustible.

La deuda limita la inversión mientras aumentan las reclamaciones

La situación financiera de STEG limita su capacidad para construir centrales, modernizar la red y completar nuevos proyectos. Su deuda alcanzó los 7.360 millones de dinares tunecinos (2.490 millones de dólares) en junio de 2026, mientras las facturas pendientes de cobro rondaban los 6.060 millones de dinares (2.050 millones de dólares). La combinación de deuda elevada y recibos impagados deja menos recursos para las inversiones en generación, transmisión y distribución necesarias ante el aumento de la demanda máxima.

Los cortes también dañaron electrodomésticos e interrumpieron la refrigeración y la producción continua en establecimientos comerciales. Decenas de residentes acudieron a oficinas de STEG durante el momento más grave de la crisis para solicitar indemnizaciones. El director general Fayçal Trifa afirmó que la empresa compensaría a los clientes que cumplieran los requisitos establecidos, entre ellos presentar la factura de compra del aparato dañado o una factura de reparación que documentara la avería y su coste. Los especialistas citados por Al Jazeera sostienen que reducir el riesgo de nuevas interrupciones exigirá acelerar los proyectos de generación, rehabilitar las redes de transmisión y distribución, mejorar las finanzas de STEG, impulsar la energía solar y eólica y moderar el consumo durante las horas punta.

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