Más de 100 compradores chinos buscan proveedores de durián en Vietnam
Más de 100 empresas frutícolas chinas viajaron a Ciudad Ho Chi Minh para buscar proveedores vietnamitas de durián al inicio de la cosecha. Además del precio, los compradores exigen trazabilidad, clasificación, calidad uniforme y plantas de empaque conformes.
Los compradores chinos llegan con el inicio de la cosecha
Más de 100 distribuidores, minoristas e importadores chinos de fruta viajaron a Ciudad Ho Chi Minh para localizar proveedores vietnamitas de durián cuando varias zonas productoras iniciaban la cosecha, informó Dân Việt. La delegación incluyó representantes de Pagoda, Xianfeng Fruit, Chengxin Zhiyuan, Shouheng Group, JD Fresh y Goodfarmer Group.
Los compradores se sumaron el 14 de julio a más de 500 representantes de organismos públicos, cooperativas, empresas y organizaciones especializadas en la segunda Conferencia Asiática del Durián y un encuentro de oferta y demanda entre Vietnam y China. Después estaban previstas reuniones empresariales directas. La delegación china también debía visitar zonas de cultivo y procesos productivos en Buôn Ma Thuột, provincia de Đắk Lắk.
China mantiene su dominio sobre las exportaciones
Las exportaciones vietnamitas de durián pasaron de más de $277 millones en 2022 a más de $3.200 millones en 2024 y aproximadamente $4.000 millones en 2025, según las cifras citadas por Trần Ngọc Liêm, subsecretario general de VCCI y director de su oficina regional en Ciudad Ho Chi Minh. En los primeros cinco meses de 2026 alcanzaron $562,4 millones, un 45,2% más interanual. China compró alrededor de $492 millones, equivalentes al 87,5% del total.
Estas cifras hacen que el acceso a China sea decisivo para agricultores, empacadores y exportadores vietnamitas. La cercanía geográfica y las rutas cortas aportan una ventaja, pero los compradores chinos evalúan cada vez más la marca, la apariencia, la clasificación, la trazabilidad y la uniformidad entre lotes. Zhang Le, director general de Xingfeng Fruit en Vietnam, señaló que una calidad estable determina la posibilidad de que el consumidor repita la compra.
La trazabilidad y el empaque se convierten en filtros comerciales
La exportadora Trái cây 001 aplica un modelo de “un código QR para cada durián” y controla los códigos de las zonas de cultivo y plantas de empaque, explicó su directora, Nguyễn Thị Mỹ Duy. La empresa dispone de 63 puntos de compra en 20 provincias y ciudades y puede suministrar unas 1.200 toneladas diarias en temporada alta. El transporte a China se ha reducido a seis días, lo que baja los costes logísticos y facilita pedidos grandes.
Sin embargo, Liêm advirtió que la superficie cultivada crece más rápido que la capacidad de cumplir los requisitos de exportación. Algunas explotaciones y empacadoras todavía no satisfacen plenamente las normas sobre códigos de registro, sanidad vegetal y trazabilidad, lo que mantiene el riesgo de alertas y demoras aduaneras. Duy sostuvo que el sector debe acelerar el paso del comercio fronterizo informal a los canales oficiales.
La competencia supera el precio y el volumen
Cai Jianfei, fundadora de la plataforma B2B china para el sector frutícola iFresh Asia Fruit, afirmó que el comercio bilateral de durián entra en una etapa en la que el cumplimiento legal, la calidad y la cooperación a largo plazo distinguirán a los proveedores. Los organizadores pidieron estandarizar las zonas productoras, modernizar las empacadoras, digitalizar la trazabilidad, reforzar las cadenas de suministro y desarrollar marcas.
Para los exportadores vietnamitas, aumentar la producción ya no basta para asegurar el mercado chino. A medida que otros países amplían sus exportaciones, los proveedores deben documentar el origen, clasificar con fiabilidad y mantener una calidad constante. Los importadores chinos podrán acceder a más oferta vietnamita durante la cosecha, pero verificar fincas, empacadoras y requisitos fitosanitarios resulta tan importante como negociar el precio.