El clima podría elevar las importaciones chinas de grano forrajero en 2026/27
China podría importar más maíz, cebada y sorgo en 2026/27 si el clima extremo reduce la calidad de su cosecha interna de maíz. Rusia puede captar nuevos pedidos, aunque competirá con Brasil, Argentina, Australia, Canadá y Estados Unidos.
El clima extremo amenaza la calidad de la cosecha
China podría aumentar sus importaciones de grano forrajero en la campaña agrícola 2026/27 si las condiciones meteorológicas adversas reducen la calidad de su cosecha interna de maíz, según el centro federal ruso Agroexport. Desde mediados de julio, varias regiones maiceras chinas han sufrido temperaturas anormalmente altas, lluvias intensas e inundaciones.
Todavía no se han publicado estimaciones sobre las posibles pérdidas de cosecha. Algunos analistas consideran que China podría evitar una caída importante de la producción porque la superficie sembrada con maíz aumentó alrededor de un 0,4 %. Sin embargo, para los fabricantes de piensos, el estado del grano cosechado puede resultar más relevante que el volumen total. Una menor calidad del maíz nacional podría impulsar compras adicionales en el exterior, incluso si la cosecha se mantiene elevada.
Las importaciones de maíz siguen lejos de sus máximos
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos prevé que China importe unos 5 millones de toneladas de maíz en 2026/27, 1 millón de toneladas más que en la campaña anterior. El volumen seguiría muy por debajo del máximo previo de 29,5 millones de toneladas por campaña. La dependencia china del maíz importado ha disminuido en los últimos años gracias al crecimiento de la producción nacional.
Aun así, la actividad compradora se aceleró entre enero y julio de 2026. China multiplicó por 1,6 sus importaciones de maíz frente al mismo periodo del año anterior, por 1,5 las de cebada y por casi 1,9 las de sorgo, según Agroexport. La previsión actual sitúa las importaciones de cebada en 11,2 millones de toneladas, 2,3 millones menos que en la campaña anterior, y las de sorgo en 6,6 millones de toneladas, 0,9 millones menos. Los problemas de calidad provocados por el clima podrían alterar esas tendencias, ya que la cebada y el sorgo pueden sustituir al maíz en las fórmulas de alimentación animal.
Rusia compite en un mercado diversificado
Rusia parte de una posición favorable para captar una parte de la demanda adicional. Brasil, Rusia y Argentina representaron conjuntamente cerca del 93 % de las importaciones chinas de maíz entre enero y julio. El cereal ruso también participa en el mercado chino de cebada, cuyos principales proveedores son Australia, Canadá, Argentina y Rusia.
Un aumento de las compras chinas no se traducirá automáticamente en un crecimiento equivalente para los exportadores rusos. China mantiene una amplia base de proveedores y sus decisiones dependerán del precio, la calidad, la logística y las condiciones contractuales. Brasil y Argentina siguen siendo grandes competidores en maíz, mientras Australia y Canadá son fuentes importantes de cebada.
La política comercial estadounidense añade competencia
Los proveedores estadounidenses también podrían captar parte de la demanda adicional. Agroexport señaló un acuerdo firmado por China y Estados Unidos en 2026 que contempla compras chinas anuales de productos agrícolas estadounidenses hasta 2028. Estados Unidos ya es el principal proveedor de sorgo de China.
La principal incógnita no es solo el tamaño de la cosecha china, sino la proporción que cumplirá los requisitos de fabricantes de piensos y procesadores. Un deterioro adicional por el clima podría ampliar la ventana de importación para el maíz y sus sustitutos. Para convertir esa oportunidad en ventas, los exportadores rusos necesitarán precios competitivos y una logística fiable hasta los compradores chinos.