China veta a tres exportadores indios de arroz más por presuntos transgénicos: ya son diez
China ha cancelado el registro de Sarla Foods, Pattabhi Agro Foods y Om India Trading Limited, con lo que ya son diez los exportadores indios de arroz excluidos de su mercado por supuesta presencia de transgénicos en arroz partido. Los mismos lotes superaron las pruebas de la FSSAI en India y los controles de calidad en otros países. India envió 207.000 toneladas de arroz no basmati a China en 2025 y 492.000 toneladas en el primer semestre de 2026.
China ha revocado el registro de tres exportadores indios de arroz más, con lo que asciende a diez el número de proveedores indios apartados del mercado chino. Se trata de Sarla Foods y Pattabhi Agro Foods, ambas con sede en Kakinada, en el estado de Andhra Pradesh, y de Om India Trading Limited, de Nueva Delhi, según informaron Business Standard Hindi y Jagran.
La Administración General de Aduanas de China (GACC) comunicó a los exportadores que las partidas indias no cumplían las normas exigidas, después de que compradores chinos informaran de la detección de organismos genéticamente modificados. Todos los cargamentos afectados eran arroz partido. A comienzos de año ya habían sido vetados siete exportadores de Karnataka, Andhra Pradesh y Chhattisgarh. Pekín no ha respondido públicamente a las objeciones del sector indio.
Los exportadores cuestionan los hallazgos de transgénicos
B.V. Krishna Rao, director gerente de Pattabhi Agro Foods y presidente de la Rice Exporters Federation, explicó que la GACC calificó los envíos de no conformes tras el aviso de un comprador chino sobre la detección de transgénicos. Los exportadores señalan que esos mismos cargamentos fueron inspeccionados en India antes del embarque por la propia unidad de inspección china y quedaron autorizados; la objeción surgió solo tras la llegada a China.
Mukesh Jain, presidente de la Rice Exporters Association de Chhattisgarh, indicó que las partidas devueltas desde China fueron reintroducidas en India y analizadas de nuevo por la Autoridad de Seguridad y Normas Alimentarias de India (FSSAI), que no halló rastro de material transgénico. Esos mismos lotes se exportaron después a otros países, donde superaron los controles de calidad sin incidencias.
El Gobierno indio ya ha trasladado a Pekín que en India no se cultiva arroz transgénico a escala comercial. Los exportadores describen las medidas chinas como barreras no arancelarias amparadas en normas técnicas, y parte del sector habla de una guerra comercial librada con regulación en lugar de aranceles. Tras la primera oleada de rechazos, APEDA endureció los análisis y los parámetros de exportación, pero las suspensiones han continuado.
Las devoluciones dejan la ruta sin rentabilidad
Según Rao, las cuentas de la ruta china ya no salen para los proveedores indios:
- Unos 250 dólares cuesta enviar un contenedor de India a China
- Entre 2.500 y 4.500 dólares de coste adicional si hay que recuperar la partida desde un puerto chino
- Al menos 70 partidas de arroz no basmati fueron rechazadas por supuestos transgénicos hasta finales de mayo
Los exportadores afirman que los envíos a China se han detenido en la práctica, porque un solo rechazo se lleva por delante el margen de un contenedor entero de arroz partido, una materia prima a granel sin colchón de precio para asumir el retorno.
Los volúmenes crecían antes de las restricciones
Los datos de APEDA muestran que India envió 207.000 toneladas de arroz no basmati a China en todo 2025. Solo entre enero y junio de 2026 la cifra alcanzó 492.000 toneladas, más del doble del año anterior completo en seis meses. China era, justo antes de la cancelación de los registros, uno de los destinos de mayor crecimiento para el arroz no basmati indio.
Un patrón de rechazos más amplio
Fred Gale, exfuncionario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, calificó de sorprendente el enfoque chino y señaló que Pekín también devuelve carga de países que no cultivan transgénicos en absoluto, entre ellos Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Japón. Contabilizó 146 devoluciones de ese tipo en el primer semestre de 2026.
Gale vincula la disputa con las propias reservas estatales de arroz viejo de China, que Pekín quiere colocar y con las que competía directamente el arroz partido indio barato. El arroz partido de Vietnam, Myanmar y Pakistán no ha sido devuelto. Los exportadores indios añaden que China está comprando ahora a otros orígenes, sobre todo a Pakistán, a precios más altos.