Castilla y León reforzará las inspecciones ante costes de hasta 0,20 € por kilogramo de patata
Castilla y León reforzará la inspección de las operaciones con patata al amparo de la Ley de la Cadena Alimentaria, mientras el coste de producción de esta campaña se acerca a 0,20 € por kilogramo. La comunidad prevé casi 800.000 toneladas en unas 16.600 hectáreas, pero la pérdida de superficie y la oferta francesa presionan la rentabilidad.
El estudio de costes servirá de referencia inspectora
La Consejería de Agricultura de Castilla y León reforzará la inspección de las operaciones con patata después de que un estudio de la Universidad de Valladolid situara el coste medio regional en unos 0,18 € por kilogramo. La reciente subida de los gastos de producción acerca el coste probable de la campaña actual a 0,20 € por kilogramo, según AgroNews Castilla y León.
El estudio, encargado por la Junta y basado en datos de 2025, calcula unos gastos de aproximadamente 8.000-9.000 € por hectárea. El coste real varía según el sistema de riego, la comarca y las características de cada explotación. Las fincas que riegan con agua de perforaciones, entre ellas muchas de La Moraña, pueden soportar una factura energética mayor que las abastecidas mediante regadíos modernizados o aguas superficiales.
Las inspecciones se centrarán en el precio al agricultor
Los funcionarios utilizarán el análisis como referencia para vigilar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, que busca impedir que los agricultores vendan por debajo de sus propios costes. La administración autonómica prevé reforzar los servicios centrales y provinciales, además de coordinarse con el Ministerio de Agricultura y la Agencia de Información y Control Alimentarios, AICA.
El consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, advirtió de que los operadores que compren por debajo de los costes pueden recibir una petición de documentos comerciales por parte de los inspectores. La ley contempla sanciones y la Consejería asegura que llevará hasta el final los expedientes por operaciones irregulares. Las organizaciones agrarias reclaman más controles, sanciones firmes y publicidad de las multas. UPA-COAG pide además estudios territorializados, ya que una media regional no refleja la situación de todas las explotaciones.
La superficie cae pese al liderazgo regional
Castilla y León continúa como principal región productora de patata de España, con unas 16.600 hectáreas y una cosecha prevista cercana a 800.000 toneladas. Los datos presentados por las autoridades indican que este volumen representa aproximadamente la mitad de la producción nacional. Sin embargo, la superficie ha disminuido en unas 3.000 hectáreas frente a la campaña anterior, cuando se aproximaba a 19.000 hectáreas. Las organizaciones agrarias atribuyen buena parte del descenso a la falta de rentabilidad.
España consume aproximadamente 2,4-2,5 millones de toneladas de patata al año, según Donaciano Dujo, presidente de ASAJA Castilla y León. El dirigente dividió la oferta en tres bloques similares: Castilla y León, las demás comunidades autónomas y un volumen equivalente procedente principalmente de Francia. ASAJA sostiene que muchos agricultores cobran ahora precios cercanos a sus costes o apenas superiores, mientras el consumidor paga entre seis y ocho veces el precio percibido en origen.
Los productores buscan más lineal y una campaña más larga
La Junta y las organizaciones de productores instan a supermercados, mayoristas e industria a comprar más patata regional. Las autoridades han criticado la presencia de producto extranjero en las tiendas durante la recolección de Castilla y León y pretenden mantener la oferta local en el mercado después de septiembre y octubre, aprovechando el avance escalonado de la cosecha entre zonas.
La Interprofesional de la Patata de Castilla y León señala que las primeras áreas recolectadas en 2026 ofrecen producto en muy buenas condiciones. Sus prioridades son ampliar la presencia en los canales comerciales, aumentar la atención del consumidor al etiquetado de origen y asegurar márgenes viables en toda la cadena. Para productores y compradores, la cuestión inmediata es si la referencia de 0,18-0,20 € modificará la negociación contractual sin ignorar a las explotaciones cuyos costes reales quedan por encima o por debajo de la media regional.