El carbón sigue siendo la mayor fuente de energía de Kazajistán con un 48%
El carbón representa cerca del 48% del suministro energético total de Kazajistán, frente al 26,2% del gas natural y el 23,9% del petróleo. Esta concentración mantiene la relevancia de la infraestructura carbonífera y muestra la inversión necesaria para diversificar el sistema.
Los combustibles fósiles dominan la matriz kazaja
El carbón continúa siendo la principal fuente individual del sistema energético de Kazajistán y representa cerca del 48% del suministro total, según National Business Kazakhstan. El gas natural aporta el 26,2% y el petróleo el 23,9%, por lo que las fuentes bajas en carbono ocupan solo una parte reducida de la matriz nacional.
La energía hidroeléctrica supone alrededor del 1,1% y las demás fuentes renovables aproximadamente el 0,8%. En conjunto, el carbón, el gas natural y el petróleo cubren más del 98% de la matriz. El analista energético Abzal Narymbetov destacó estas cifras tras revisar los datos del Energy Institute Statistical Review sobre los principales mercados mundiales en 2026.
Kazajistán se aproxima a los mercados carboníferos de Asia
Kazajistán ocupa el puesto 29 del mundo por volumen de mercado energético, de acuerdo con Narymbetov. Su dependencia del carbón acerca su perfil al de China e India, más que al de Estados Unidos o Rusia. El carbón representa el 56,9% de la matriz china y el 59% de la india, frente a cerca del 48% en Kazajistán.
Otros grandes mercados presentan estructuras muy distintas. Estados Unidos se orienta al petróleo, con un 38,8%, y al gas natural, con un 35,1%. El gas aporta el 55,4% de la matriz rusa y el 69,5% de la iraní. Arabia Saudí obtiene el 99% de su energía del petróleo y el gas. Entre los mercados citados, Corea del Sur registra la mayor cuota nuclear, con un 15,5%, mientras que la hidroelectricidad supera el 10% de la matriz de Canadá.
La infraestructura existente sostiene la demanda de carbón
La composición del suministro energético kazajo tiene consecuencias directas para los productores de combustibles, las empresas energéticas y los inversores en infraestructura. Mientras el carbón aporte casi la mitad de la energía, las minas, la logística ferroviaria y las instalaciones consumidoras seguirán siendo esenciales para la seguridad energética. Una reducción rápida exigiría capacidad sustitutiva e inversiones en redes, generación flexible y suministros fiables de combustible o electricidad.
Las bajas cuotas de la hidroelectricidad y otras renovables muestran la distancia entre la matriz actual y un sistema más diversificado. National Business Kazakhstan también había informado del lanzamiento de un sistema digital unificado para supervisar los suministros de carbón. Su objetivo es elevar la transparencia de los procesos del mercado. Podría mejorar la visibilidad de las entregas para proveedores y consumidores industriales, aunque las fuentes disponibles no detallan resultados ni necesidades de inversión.