Más de 40 camiones con trigo libanés esperan autorización para viajar a Jordania
Más de 40 camiones con más de 1.200 toneladas de trigo libanés permanecen en la aduana de Masnaa pese a contar con permisos de exportación a Jordania. El Ministerio de Economía atribuye la espera a unos análisis de laboratorio cuyos resultados deben publicarse a más tardar el lunes.
El convoy permanece en Masnaa
Más de 40 camiones cargados con trigo libanés siguen en las instalaciones aduaneras de Masnaa a la espera de autorización para continuar hacia Jordania. La paralización afecta a más de 1.200 toneladas de cereal. Ibrahim Tarshishi, presidente de la Federación Nacional de Agricultores Libaneses, afirmó que los vehículos permanecen allí desde el lunes.
Tarshishi aseguró que las cargas ya disponen de permisos de exportación emitidos por el Ministerio de Economía y Comercio de Líbano. Según informó LBCI, acusó al ministerio de retrasar la conclusión de los trámites y la autorización final de salida. Los exportadores, añadió, no habían recibido una explicación sobre la demora.
La espera ha inmovilizado los vehículos y provocado congestión dentro del recinto aduanero. Tarshishi dijo además que compradores jordanos habían viajado para adquirir el trigo, pero los procedimientos pendientes interrumpieron tanto la venta como la operación de exportación.
El ministerio señala los análisis de laboratorio
El Ministerio de Economía respondió posteriormente que los camiones esperaban los análisis realizados por el Instituto Libanés de Investigación Agrícola. Los resultados deberán publicarse a más tardar el lunes, tras lo cual las autoridades adoptarán las medidas correspondientes. El ministerio indicó que el proceso busca garantizar la seguridad del producto y la fluidez del tránsito.
Al Modon informó, citando a una fuente de la Dirección General de Cereales y Remolacha Azucarera, que los análisis son un procedimiento habitual aplicado a todas las exportaciones. La fuente sostuvo que no existe ningún problema con los cargamentos de trigo y que el único paso pendiente es completar las pruebas.
Las dos versiones difieren principalmente en la interpretación del retraso. La federación de agricultores considera que se trata de un obstáculo administrativo sin explicación, surgido después de la concesión de los permisos. El ministerio afirma que la autorización definitiva depende de una inspección obligatoria todavía en curso y ha fijado un plazo para los resultados.
Los agricultores necesitan reducir existencias
Tarshishi señaló que todavía queda trigo libanés almacenado desde el año pasado, mientras la cosecha actual ya está disponible y los productores se acercan a una nueva temporada de siembra. La acumulación eleva la urgencia de cerrar ventas, especialmente cuando los molinos nacionales no están dispuestos a absorber el cereal disponible.
Según Tarshishi, los molinos rechazan comprar trigo local o proponen precios un 20 % inferiores al precio mundial, una diferencia que cifró en 40 $. Los agricultores quedan así sin una salida nacional atractiva y sin acceso oportuno a un mercado de exportación que ya había sido autorizado.
El volumen afectado de forma inmediata supera las 1.200 toneladas y tiene como destino Jordania. No se ha informado de un rechazo de la mercancía, la cancelación de los permisos ni un fallo de seguridad del producto. La publicación de los análisis será el próximo punto decisivo: una autorización permitirá reanudar el viaje, mientras otra demora prolongaría la inmovilización y aplazaría los cobros y la rotación de existencias de agricultores y comerciantes libaneses.