Camboya supera los 1.440 millones de dólares en exportaciones de anacardo crudo
Camboya exportó 831.179 toneladas de anacardo crudo en los primeros cuatro meses de 2026, un 24 % más interanual, según la Asociación del Anacardo de Camboya. Los ingresos superaron los 1.440 millones de dólares y la superficie plantada rebasa las 580.000 hectáreas.
Las exportaciones crecen un 24 % pese al riesgo climático
Camboya exportó 831.179 toneladas de anacardo crudo en los primeros cuatro meses de 2026, un 24 % más que en el mismo periodo de 2025, según la Asociación del Anacardo de Camboya (CAC). Los ingresos superaron los 1.440 millones de dólares. El sector mantuvo así su crecimiento pese al temor previo de que el clima adverso redujera los rendimientos y deteriorara la calidad del fruto.
El presidente de la CAC, Uon Silot, afirmó que los resultados dejan a la industria camboyana en una posición más favorable que un año antes. El anacardo sigue siendo una fuente relevante de ingresos para las exportaciones agrícolas del país. Según la asociación, Camboya figura ya entre los tres mayores productores mundiales.
El clima extremo puso a prueba la cosecha
Los agricultores iniciaron la campaña preocupados por los efectos del cambio climático. Las zonas productoras sufrieron episodios de frío inusual, temperaturas superiores a 40°C y lluvias distribuidas de forma irregular. Estas condiciones pueden afectar la floración, el desarrollo del fruto, el rendimiento y la calidad comercial del anacardo crudo.
Los técnicos agrícolas locales aumentaron la asistencia directa en las áreas de cultivo. Ayudaron a los productores a evaluar riesgos y aplicar medidas de adaptación a unas condiciones meteorológicas más variables. Durante el inicio de las cosechas de 2025 y 2026, la CAC organizó más de 40 cursos de adaptación climática para más de 8.400 agricultores de todo el país.
Silot señaló que el desempeño exportador disipó en parte el temor a una caída de la producción por razones climáticas. Atribuyó el avance a la cooperación entre el Gobierno camboyano, las asociaciones sectoriales y los agricultores. Las cifras confirman un volumen elevado de exportación, aunque la fuente no detalla el rendimiento por hectárea ni el impacto meteorológico en cada región.
La superficie supera las 580.000 hectáreas
Camboya cuenta con más de 580.000 hectáreas de anacardos, según un informe de superficie de 2024 citado por Soha. Esta base productiva otorga al país una posición importante en el mercado de materia prima y genera grandes necesidades de recolección, acopio, almacenamiento y manipulación inicial.
Los datos de volumen e ingresos de la CAC implican un valor medio superior a 1.700 dólares por tonelada durante los cuatro meses analizados. Se trata de un valor unitario calculado, no de una cotización de mercado. La fuente no aporta condiciones contractuales, calidades, parámetros de humedad ni precios por destino.
Vietnam sigue siendo el eslabón clave del procesamiento
Vietnam es uno de los principales destinos del anacardo crudo camboyano y obtiene de Camboya la mayor parte de sus importaciones, según Soha. Este comercio conecta la creciente producción camboyana con la gran industria procesadora vietnamita, que transforma el fruto crudo en almendra para compradores internacionales.
Vietnam mantiene el liderazgo mundial en procesamiento y exportación de almendra de anacardo. Suministra alrededor del 80 % de las almendras comercializadas internacionalmente y vende sus productos en más de 100 países y territorios. Entre sus grandes mercados figuran Estados Unidos, la Unión Europea, China, Japón y Oriente Medio.
Para los productores y comerciantes camboyanos, el crecimiento futuro dependerá tanto del volumen cosechado como del control de calidad y del acceso estable a capacidad de procesamiento. Para las plantas vietnamitas, la expansión camboyana ofrece materia prima cercana, pero eleva su exposición al clima y a las condiciones de suministro en las explotaciones vecinas. Los primeros cuatro meses de 2026 muestran que la cadena regional comenzó el año con más volumen pese a los riesgos climáticos señalados antes de la cosecha.