El calor adelanta la vendimia en España y amenaza con reducir la bobal un 20-30 %
La vendimia española de 2026 se adelanta entre 10 y 15 días por el calor intenso y la rápida maduración. En Utiel-Requena se prevé una caída del 20-30 % en la producción de bobal, mientras las bodegas afrontan una grave falta de personal.
La vendimia se adelanta en toda España
La vendimia española de 2026 comenzará antes de lo habitual después de que las lluvias de invierno, el calor de los últimos meses y la sequedad del verano alteraran el calendario productivo. Levante-EMV informa de que la recolección se adelantará entre una y dos semanas en las zonas vitivinícolas, incluida la Comunitat Valenciana. Andalucía, Extremadura, La Rioja y Aragón también han anticipado sus calendarios.
En gran parte de España, las intensas olas de calor adelantarán la campaña entre 10 y 15 días. Las altas temperaturas en La Rioja, Tarragona y Galicia han acelerado el envero y confirmado una maduración temprana. La escasez de lluvia durante el verano también ha frenado enfermedades fúngicas como el mildiu y el oídio, por lo que la uva presenta un buen estado sanitario y expectativas de elevada calidad. Sin embargo, el calor extremo podría reducir el volumen total en algunas zonas.
La producción de bobal puede caer un 20-30 %
El impacto es más acusado en la DO Utiel-Requena, donde predomina la variedad bobal. Jacinto Murciano, responsable de la sectorial del vino de la organización agraria AVA-Asaja, declaró a Levante-EMV que la producción comarcal podría bajar entre un 20 % y un 30 % respecto a campañas anteriores. La pérdida prevista se debe a la marchitez fisiológica, que seca hojas y frutos por factores ambientales como la falta de agua.
Murciano cultiva unas 32 hectáreas de bobal en Camporrobles, con una producción de 300.000 kilogramos de uva. Comenzará la recolección en septiembre, aunque productores vecinos de chardonnay y macabeo para vinos espumosos empezarán a vendimiar a partir de la semana siguiente. A la espera de posibles lluvias a finales de agosto, calcula que la bobal se recogerá unos 10 días antes que en temporadas anteriores.
La combinación de factores meteorológicos dificulta la estimación de la oferta nacional. Las abundantes lluvias invernales favorecieron una gran cantidad de uva en la mayoría de las regiones españolas, pero la sequía estival y el calor amenazan ahora el rendimiento de las zonas más expuestas. Para viticultores y bodegas, el resultado dependerá de su capacidad para gestionar la maduración acelerada sin perder calidad ni dejar fruta sin recoger.
La falta de personal eleva el riesgo de pérdidas
La compresión del calendario ha creado un problema inmediato de contratación. Según las previsiones de Synergie España citadas por Levante-EMV, las bodegas deben movilizar grandes equipos en cuanto los enólogos determinen que la uva está lista. En la campaña anterior, el 63 % de las bodegas tuvo dificultades para completar sus plantillas. En 2026 buscan más personal porque las lluvias invernales generaron abundante fruta en numerosas regiones.
Los vendimiadores son los trabajadores más demandados, seguidos de cargadores de cajas, tractoristas y carretilleros de campo. Las instalaciones de elaboración también necesitan peones de bodega y carretilleros, y se prevé una segunda ola de contratación para el embotellado tras la cosecha. Inés Lavadiño, directora de Operaciones de Synergie España, señaló que formar equipos en cuestión de días es esencial para evitar que la uva se deteriore y pierda calidad.
Las altas temperaturas en el campo y los candidatos que abandonan los procesos de selección o renuncian tras pocos días agravan la escasez. El sindicato CC OO indica que más de 15.000 trabajadores españoles se desplazan cada año a la vendimia francesa en busca de mejores condiciones. Lavadiño sostiene que ofrecer continuidad en el embotellado o en las campañas otoñales e invernales del kiwi y la fresa ayudaría a retener al personal formado.
España inicia la campaña sin ayuda europea para destilación de crisis
La cosecha llega además a un mercado marcado por el menor consumo, las existencias elevadas, la caída de las ventas, las dificultades exportadoras, las importaciones de terceros países y los bajos precios en origen. La Unión Europea ha concedido 40 millones de euros a Francia y 14 millones de euros a Alemania para financiar la destilación de crisis, que retira vino del mercado y reduce la oferta. España afronta la campaña sin un apoyo equivalente. AVA-Asaja ha criticado al Gobierno y al Ministerio de Agricultura por no obtener fondos europeos pese a la similitud de los problemas.