Cae el rendimiento de la cebada de invierno en Polonia pese al aumento del área
La superficie polaca de cebada de invierno alcanzó 463.000 hectáreas, cerca de un 20 % más que un año antes, pero los rendimientos fueron menores y muy dispares. Los agricultores registraron pérdidas de 1–1,5 toneladas por hectárea tras un invierno frío y nevado, según Tygodnik Rolniczy.
Crece el área y reaparece el riesgo invernal
La superficie polaca de cebada de invierno mantuvo su rápida expansión en la última campaña y alcanzó 463.000 hectáreas, frente a unas 419.000 hectáreas en 2024 y 305.000 hectáreas en 2022. Tygodnik Rolniczy informó de un aumento interanual aproximado del 20 %, impulsado por el interés en un cultivo capaz de aprovechar el agua acumulada durante el invierno y evitar la sequía primaveral.
Los inviernos suaves habían favorecido su expansión hacia el nordeste de Polonia, donde el riesgo de una mala invernada limitaba tradicionalmente las siembras. El último invierno frío y nevado volvió a dejar patente esa vulnerabilidad. La cebada de invierno tiene la menor resistencia al frío y a las heladas entre los cereales de invierno cultivados en Polonia. La pérdida completa de parcelas fue excepcional, pero la mayoría registró caídas de 1–1,5 toneladas por hectárea.
Amplias diferencias entre explotaciones
En Agro-Fundusz Mazury, situada en Drogosze, condado de Kętrzyn, la cebada de invierno rindió unos 800 kilogramos por hectárea menos que en la campaña anterior. La explotación redujo la superficie desde 500 hectáreas y cuatro variedades hasta 190 hectáreas y dos variedades. Sembró 150 hectáreas de Lyberac, una variedad cervecera de dos carreras bajo contrato, y 40 hectáreas de la variedad de varias carreras RGT Mela.
Monika Jasek, de RAGT Polska, que visita explotaciones del nordeste de Polonia, señaló que todavía no existe un balance oficial de la cosecha nacional. Los primeros datos de campo muestran, sin embargo, rendimientos inferiores a los últimos años y diferencias considerables. El intervalo comunicado con mayor frecuencia fue de aproximadamente 4,5–6,5 toneladas por hectárea, aunque algunas explotaciones del norte superaron 7,5 toneladas por hectárea pese al invierno adverso.
La elección varietal gana protagonismo
La menor cosecha aumenta la atención sobre la resistencia invernal, la estabilidad productiva, la resistencia al encamado y la protección genética frente a enfermedades víricas. La lista polaca de variedades recomendadas para 2026 incluye 25 variedades de cebada de invierno: 20 de varias carreras y cinco de dos carreras. Estas últimas son Bordeaux, Finezja, SU Laubella, Aleksandra y Lautetia.
Los productores también valoran la cebada de invierno como antecesor temprano de la colza de invierno y como herramienta contra el vallico negro. Su rápido ahijamiento limita el espacio disponible para las malas hierbas, mientras que la cosecha temprana permite preparar el suelo para sembrar la colza a tiempo. Estas ventajas agronómicas se mantienen incluso después de una campaña decepcionante.
La mejora genética busca resistencia y calidad
Los programas de mejora se centran en variedades capaces de soportar condiciones variables y resistir el virus del enanismo amarillo de la cebada y los virus del mosaico. Finezja, una variedad de dos carreras con 93 centímetros de altura y una resistencia invernal de 5,0, respondió bien durante el último invierno. RGT Alessia, registrada en Polonia en 2024, combina potencial productivo con resistencia genética a BYDV, BaYMV y BaMMV y está recomendada para suelos pobres y medios.
Fascination, variedad de varias carreras de Saaten-Union, presenta una resistencia invernal de 5,0, una altura aproximada de 88 centímetros y resistencia al encamado y a BYDV. En los ensayos de registro alemanes alcanzó el 102 % del rendimiento de referencia. Estas características pueden condicionar las decisiones de siembra mientras los productores polacos comparan las ventajas de rotación y el crecimiento del área con la persistente exposición a inviernos severos.