El cacao baja en Nueva York por el aumento de las entregas en Costa de Marfil
Los futuros del cacao en Nueva York volvieron a cerrar en baja el martes: el contrato de diciembre perdió un 1,95 %, según Globo Rural. El aumento de las entregas de grano en Costa de Marfil, el mayor proveedor mundial, calmó la preocupación de los inversores por la oferta inmediata. El movimiento vino íntegramente del lado de la oferta.
Los futuros del cacao en la bolsa de Nueva York volvieron a cerrar a la baja el martes, después de que los datos de mayores entregas de grano en Costa de Marfil tranquilizaran a los inversores sobre la oferta de corto plazo. Según Globo Rural, el contrato de diciembre cerró con una caída del 1,95 %, la última de una serie de sesiones negativas para el mercado.
El contrato de diciembre cierra un 1,95 % abajo
Globo Rural informó que los precios bajaron por segunda sesión consecutiva y que los operadores interpretaron las cifras de oferta como un factor de calma. Diciembre es el mes de entrega más próximo para el cacao de Nueva York, de modo que ese contrato funciona a la vez como referencia del negocio físico que se cierra en las últimas semanas del año y como base de las coberturas de procesadores y casas comerciales.
La magnitud del movimiento es moderada para un mercado que ha oscilado con fuerza en las dos últimas campañas, pero lo relevante es su origen: la caída llegó por el lado de la oferta, sin ninguna señal nueva de demanda. Cuando las entregas del país productor superan lo esperado, lo primero que desaparece es la prima de riesgo incorporada al contrato más cercano. La volatilidad tiene además su propio costo: cuanto más amplias son las oscilaciones diarias, más garantías deben mantener ambas partes contra las posiciones abiertas.
Las entregas de Costa de Marfil marcan el tono
Costa de Marfil es el mayor proveedor mundial de cacao, y el flujo de grano desde las fincas hacia los puertos de Abiyán y San Pedro es el indicador de alta frecuencia más vigilado del mercado. La cosecha principal se extiende de octubre a marzo, y el ritmo de llegadas en sus primeros meses define las expectativas para toda la campaña.
- Las llegadas se registran cada semana, mucho antes que las estimaciones oficiales de producción, por lo que los operadores las usan como indicador en tiempo real del tamaño de la cosecha.
- Unas entregas más fuertes suelen reflejar dos cosas a la vez: una cosecha mayor y ventas más rápidas por parte de los productores y los compradores del interior.
- Un flujo sostenido de llegadas abundantes erosiona la prima de escasez que se acumula en los futuros cercanos cada vez que los embarques de origen decepcionan.
Qué implica para molturadores, comerciantes y compradores
La caída de los futuros golpea en dos direcciones a lo largo de la cadena. Los molturadores y fabricantes con cobertura comprada a plazo acumulan pérdidas de valoración en sus posiciones largas y afrontan llamadas de margen en la bolsa, mientras que los exportadores y vendedores de origen con coberturas vendidas recuperan liquidez. Para las empresas que financian existencias físicas, un precio cercano más bajo reduce el capital de trabajo inmovilizado en cada tonelada a flote o almacenada, y abarata la apertura de nuevas coberturas para los próximos meses.
En los productores el efecto es diferido. En Costa de Marfil el precio en finca se fija administrativamente para toda la campaña, de manera que una sesión aislada en la bolsa no llega al campo: se traslada a las condiciones de los contratos de exportación a plazo y al cálculo del precio de la próxima campaña. Los importadores de Europa y América del Norte también verán cacao más barato con retraso, porque los fabricantes de chocolate suelen cubrir sus necesidades con meses de antelación. La pregunta para el resto de la campaña es si las entregas marfileñas mantienen el ritmo actual. Si lo hacen, la presión sobre los precios de Nueva York difícilmente se detendrá en una sola sesión.