Bulgaria propone vincular el precio del queso a la media de la UE ante márgenes de hasta 80%
El Ministerio de Economía de Bulgaria propone un precio orientativo de unos 8 euros por kilogramo para el queso de vaca. La fórmula no vinculante compara los precios búlgaros con los de la UE, mientras los procesadores cuestionan sus cálculos.
El Gobierno establece un precio orientativo
El Ministerio de Economía de Bulgaria ha propuesto una metodología según la cual el queso de leche de vaca debería costar unos 8 euros por kilogramo, informó Budna Era. El proyecto está en consulta pública y busca orientar la formación de precios en las grandes cadenas, sin imponer un límite minorista obligatorio.
La fórmula considera los precios actuales en Bulgaria y los valores medios del producto correspondiente en la Unión Europea. Permite una desviación máxima de 10%, con la que el Gobierno pretende crear una banda de referencia y reducir diferencias excesivas entre el valor del producto y el precio pagado por el consumidor. El proyecto no contempla sanciones administrativas para los comercios que incumplan esos parámetros.
Los márgenes comerciales oscilan entre 20% y 80%
Expertos del sector lácteo búlgaro señalan los márgenes minoristas como una causa principal de las grandes diferencias entre los precios del queso en distintas tiendas. Representantes del sector afirman que las cadenas aplican recargos de entre 20% y 80%. La metodología se dirige por ello principalmente a los grandes comercios, aunque el precio final también incorpora costes de producción, transformación, transporte y venta.
El procesador lácteo Nikodim Voynov considera improbable que el intento de regular el precio final produzca el resultado previsto. Estimó que, en las condiciones actuales, el queso podría salir del productor a unos 6 euros por kilogramo, cerca de su umbral de supervivencia. Un precio minorista de 8 euros implicaría un margen aproximado de 33%. Según Voynov, podría bastar para una cadena, aunque siguen sin conocerse sus costes reales.
Los procesadores cuestionan los cálculos
La Asociación Nacional de Procesadores Lácteos de Bulgaria calificó la iniciativa como un paso en la dirección correcta, pero pidió afinar las cifras. Su representante Vladislav Mihaylov señaló que el documento ministerial contiene valores de 7,71 y 15 euros por kilogramo. A su juicio, esa diferencia genera dudas sobre el cálculo del precio orientativo final. El sector sitúa un precio de mercado realista en unos 9 euros por kilogramo.
Las distintas estimaciones reflejan la principal dificultad del proyecto. Un único indicador debe cubrir los costes de ganaderos, procesadores, operadores logísticos y minoristas, además de ser comparable con la media de la UE. Entre la referencia de 8 euros, el umbral de supervivencia del productor de 6 euros y la estimación sectorial de 9 euros queda un margen considerable para disputar cómo se reparte el valor dentro de la cadena.
La consulta decidirá el modelo definitivo
El planteamiento del ministerio crea un marco indicativo sin mecanismos directos de ejecución. Puede ofrecer a consumidores y proveedores una base de comparación, pero su efecto sobre los precios dependerá de que las grandes cadenas lo adopten voluntariamente y de que los procesadores acepten las cifras utilizadas. Sin sanciones, funcionará principalmente como una herramienta de transparencia y señalización del mercado.
Tras la consulta pública, las autoridades decidirán si aprueban el proyecto y cómo aplicarlo. Los representantes del sector reclaman una revisión detallada de la metodología y la verificación de las cifras. El proceso determinará si Bulgaria mantiene la referencia de 8 euros, modifica la fórmula o cambia su aplicación para conciliar los intereses de productores, procesadores, minoristas y consumidores.