Los brasileños sustituyen carne bovina por pollo y cerdo ante la subida de precios
El encarecimiento de la carne bovina está llevando a los hogares brasileños a comprar más pollo y cerdo. La disponibilidad interna de vacuno cayó pese al sacrificio récord de 2024, mientras los datos mayoristas de julio mostraron una mayor competitividad del cerdo frente al pollo.
La presión de los precios cambia la compra de carne
Los consumidores brasileños están sustituyendo parte de sus compras de carne bovina por pollo y cerdo ante la presión sobre los presupuestos familiares. Brasil do Trecho informa que el cambio ya se observa en los carritos del supermercado, donde las familias favorecen proteínas que permiten preparar más comidas con un menor gasto. El medio cita a Conab, que señala que las carnes más baratas compiten directamente con la bovina.
Los datos del índice de precios al consumidor IPCA mostraron que la categoría de carnes acumuló un aumento del 20,84 % en 2024. El impacto es especialmente relevante para los hogares con menores ingresos. En octubre de 2024, la cesta básica absorbía en promedio el 51,72 % del salario mínimo neto en las capitales estudiadas por Dieese. En São Paulo, la proporción alcanzaba el 61,70 %, lo que dejaba menos ingresos para carnes más caras después de pagar otros alimentos, vivienda, electricidad y transporte.
Aumenta el consumo de pollo y cerdo
La Asociación Brasileña de Proteína Animal proyectó que el consumo de pollo por habitante aumentaría de 45,5 kilogramos en 2024 a 46,8 kilogramos en 2025. Para la carne de cerdo, la estimación pasó de 18,6 a 19 kilogramos por persona en el mismo periodo. El pollo se beneficia de un precio relativamente accesible, una preparación sencilla y una amplia variedad de cortes. El lomo, las chuletas y la pierna de cerdo ofrecen otras alternativas a la carne bovina.
La carne bovina siguió la dirección contraria. Conab estimó que la disponibilidad interna bajaría de 32,7 kilogramos por habitante en 2024 a 30 kilogramos en 2025. La disponibilidad no mide el consumo real de cada persona, sino el volumen que permanece en el mercado nacional después de considerar la producción, las importaciones y las exportaciones. Aun así, las cifras apuntan a una menor oferta por habitante en un momento de precios minoristas elevados.
Producción y exportaciones marcan récords
La caída de la disponibilidad interna no se debió a una baja producción ganadera. Según datos del IBGE citados por Brasil do Trecho, Brasil sacrificó un récord de 39,27 millones de bovinos en 2024. Las exportaciones de carne bovina también alcanzaron un máximo histórico de 2,55 millones de toneladas. Los dos récords implicaron que una mayor parte de la producción se destinó al exterior, mientras los consumidores brasileños continuaban encontrando precios altos en los comercios.
Esta combinación afecta a toda la cadena cárnica. Los fuertes volúmenes exportados sostienen la demanda de ganado y carne bovina, pero el elevado precio del vacuno lleva a minoristas y empresas de restauración a reservar más espacio a pollo, cerdo, huevos y preparaciones con carne picada. Para los procesadores, la sustitución crea oportunidades en cortes asequibles y formatos adaptados al presupuesto. Para los proveedores de vacuno, aumenta la importancia de las promociones y las opciones de menor precio para retener a los clientes sensibles al coste.
El cerdo reduce su prima frente al pollo
Los datos mayoristas más recientes muestran que la competitividad relativa sigue cambiando. Notícias Agrícolas, que cita a Cepea, informó que los precios del cerdo y del vacuno bajaron en el periodo parcial de julio hasta el día 28 frente a los promedios de junio. La caída fue más intensa para el vacuno, mientras el precio del pollo refrigerado se mantuvo prácticamente estable.
En el área metropolitana de São Paulo, el exceso de oferta porcina frente a la demanda mayorista presionó las cotizaciones de la canal especial de cerdo. Los operadores consultados por Cepea afirmaron que la llegada de producto procedente del sur de Brasil, principal zona productora del país, intensificó la presión. En julio, la canal especial porcina cotizó 1,58 reales por kilogramo por encima del pollo entero refrigerado. La diferencia fue un 7,84 % inferior a la de junio, lo que aumentó la competitividad del cerdo frente al pollo.
Sin embargo, el cerdo perdió parte de su ventaja de precio frente al vacuno. La diferencia entre los precios medios de las canales bovina y porcina se situó en 15,17 reales por kilogramo durante el periodo parcial de julio, un descenso del 5,22 %. La caída más rápida del vacuno acercó los precios de ambos productos. Brasil afronta así una jerarquía móvil: el pollo continúa como referencia más barata, el cerdo reduce parte de su distancia y el vacuno se vuelve algo más competitivo frente al cerdo en el mercado mayorista.