Bosnia importa casi 5.500 millones de marcos convertibles en alimentos y solo cultiva el 10 % de Popovo polje
Bosnia y Herzegovina compra cada año alimentos por casi 5.500 millones de marcos convertibles y sus exportaciones cubren solo el 23 % de esa factura, afirmó en N1 el agrónomo Hamid Čustović. El trigo nacional cubre alrededor del 53 % de la demanda y de las 5.000 hectáreas de Popovo polje se trabaja apenas el 10 %. Más del 67 % de la superficie total ya está cubierta de maleza.
Bosnia y Herzegovina importa cada año alimentos por casi 5.500 millones de marcos convertibles (KM), mientras la agricultura nacional no logra cubrir la demanda del mercado en la mayoría de los segmentos. Así lo afirmó el agrónomo Hamid Čustović, miembro de la Academia de Ciencias y Artes de Bosnia y Herzegovina, en el programa «Novi dan» de N1. Según dijo, las exportaciones cubren solo el 23 % de esa factura de importación.
«Es drástico y dramático», declaró Čustović, en declaraciones recogidas por n1info.ba y zvornikdanas.com. Vinculó el déficit a tierras agrícolas que se urbanizan, se abandonan o simplemente no se trabajan, entre ellas el campo más productivo del país.
Dónde cubre la producción nacional y dónde no
Čustović situó la producción nacional de trigo en torno al 53 % de las necesidades del país. Varios productos básicos se acercan a cubrir el mercado, mientras que el resto de la cesta alimentaria se compra fuera porque los volúmenes no se producen internamente.
- Trigo: la producción nacional cubre cerca del 53 % de las necesidades
- Papa y maíz: la producción cubre en buena medida la demanda
- Huevo y leche: la producción cubre en buena medida la demanda
- La mayoría de las demás categorías: prácticamente importadas
Popovo polje: 5.000 hectáreas, una décima parte cultivada
Čustović destacó Popovo polje como el caso más claro de capacidad sin uso: unas 5.000 hectáreas de la que calificó como la mejor tierra agrícola del país. A lo largo del campo discurre una tubería de agua de unos 30 kilómetros construida por españoles. Solo se trabaja el 10 % de la superficie, precisó, en referencia a la parte del campo situada en la Federación de BiH.
Los estudios ya se han realizado y existe un estudio de concentración parcelaria (komasacija), señaló. El municipio de Ravno ejecuta la concentración de una parte de las tierras con fondos propios, sin apoyo general para este tipo de procesos. Čustović sostuvo que el Estado debe ser el impulsor de la organización de la producción y atraer inversores y empresas, sin necesidad de ser él mismo productor.
Permisos de recalificación y tierras cubiertas de maleza
Los datos de Transparency International y de la Fundación Atelje za društvene promjene, citados durante la emisión de N1, muestran que entre 2014 y 2024 se expidieron 1.300 permisos de recalificación de terrenos que afectaron a 2.800 hectáreas de bosque y terreno forestal, es decir, unos 29 kilómetros cuadrados. Según Čustović, la ley no permite recalificar terreno forestal salvo en circunstancias especiales de interés general, un procedimiento que exige modificar el plan de ordenación y una decisión del consejo municipal.
Preguntado por el uso que se da a esos terrenos, apuntó a la construcción privada y citó Nišići, donde dentro de zonas boscosas hay casas levantadas que después se legalizan. Sobre las tierras abandonadas, dijo que los análisis a los que se remite indican que más del 67 % de la superficie total ya está cubierta de maleza.
Subvenciones, costes energéticos y adhesión a la UE
El peso de la agricultura en el producto interior bruto ha caído de más del 9 % al 4,5 %, según Čustović, que calificó el sector de abandonado y afirmó que el ministerio de Agricultura carece de capacidad y de conocimiento, sin un ministro procedente del sector desde 2010. Eliminaría por completo el modelo actual de ayudas directas y organizaría la producción con otros instrumentos: fertilizantes minerales y maquinaria más baratos, proyectos de investigación, nuevas variedades, seguimiento de la producción, salida asegurada al mercado y precios garantizados para los productos agrícolas.
Calificó este año como el más difícil en más de una década por el encarecimiento de la energía y advirtió de que entrar en la Unión Europea con la capacidad actual dejaría al sector sin posibilidad de subsistir. Puso como contraste a Croacia, que durante su adhesión invirtió en nuevas plantaciones y viñedos y amplió la superficie cultivada. También señaló la intensidad de insumos en algunos cultivos: el repollo de primavera del sur de Herzegovina se produce en 40 a 50 días y por dunum se aplican más de 400 kilogramos de KAN, un fertilizante nitrogenado al 27 %.